Cuentan que el dios de las estrellas... *** Vivió en un lugar que nunca existió... *** Un inmenso vacío lleno de nubes... *** ¿Te suena ese lugar..? *** ***
Antes pertenecía a tu corazón... *** Pero ahora ya no pertenece a nadie... *** ¿Deberías dejar que otro lo conquistara? *** ¿Pasar el testigo y perderte en el olvido? ***
¿Si era tu mundo que te alejó de él? ¿Por qué se perdió en un rincón del pasado con el tiempo? Tal vez nunca nos perteneció y era un mar de nubes sin dueño que se movía entre diferentes esferas a la espera de quien pudiera revelar sus emociones con la cadencia del sonido que ya no encajaba porque el equilibrio se había perdido en la balanza hacía tiempo...
Cayó la noche en el paisaje y el mar de nubes comenzó a recrear antiguas formas de aquello que tanto había amado... *Sus ojos ciegos en eterno déjà vu buscando la iluminación y la esencia entre las nubes. Un rayo de luz señalando el camino. Una antigua profecía en los escritos de los muros que recordaba nuestro pasado como estrellas.
Nosotros éramos los dioses... *** Encerrados en un orbe de luz... *** Con un pasado incierto olvidado... *** Que esperaba resucitar... ***
Abrió los ojos en medio de la noche. Una revelación. Un pasado ancestral...
Dedicado a Veneranda, por su fuerza interior.


