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19 julio 2015

Blooded


Epílogo


Las Crónicas de la Era III. Tomo I

Las Guerras Vampíricas

"Año 4569 de la II Era. Los vampiros tenían el poder sobre los seres humanos que habitaban en su lecho natal bajo tierra. Una raza aventajada, la vampírica. Inmortales, nocturnos, cazadores de bestias salvajes..."

El resto de la página estaba arrancada.

"do el rey de los humanos rebeldes ejerció su dominio bajo tierra, en la llamada Comunidad de Gea. Los diferentes clanes se agruparon cuando el sol dejó de ser el enemigo para reconquistar el mundo que habían perdido hacía ya tantos siglos. Nunca una guerra había sido tan cruenta. La sangre brotaba..."

El resto de la página estaba emborronada con sangre y barro.

- La verdad es que no quiero seguir leyendo... ¡Nos deja a caer de un guindo!
- No... esta es la versión de...
- No digas su nombre.

Râsky miró a su amigo, que se había apartado entre las ruinas y fingía observar el cielo despejado en busca de estrellas. ¿Tanto cariño le había cogido a aquella niña?

"julio 4569. La Comunidad de Gea inició la... "contruraba"... en el... "mota"..."

- ¿Qué dices? -preguntó Crälos.
- No entiendo la letra, mejor dejo esta hoja... bueno, el resto del... del...

Su amigo se acercó y miró por encima de su hombro. Si hubiera sido posible, la piel se le habría helado. Aquella caligrafía...

- Es ella... -susurró Râsky.

"Año 4570 (de la II Era). La raza vampírica era una más entre las maravillas de la naturaleza, de esa naturaleza diseñada para sobrevivir. La evolución, los prejuicios, el cambio en un ambiente enemigo de lo conocido les había hecho fuertes. No éramos sus únicos antagonistas, pero sí los únicos que les temían sin razón. Nunca se les había dado la oportunidad de escribir su historia. ¿Cuál era su origen? ¿cuál era su..?"

La tinta borraba parte de lo escrito.

"Me confieso en esta crónica. Tuve el placer de conocer a dos vampiros cuando era una niña. No puedo revelar sus nombres, pero sí que ambos eran dos de los seres más amables y considerados con los que haya podido tratar. No quisieron atacarme. No lo hicieron. Estaba extraviada, dije a mi clan cuando regresé, pero lo cierto era que quería comprobar por mi misma si las aterradoras historias de vampiros que se contaban en la comunidad eran ciertas. Y nada más lejos de la realidad..."

- ¡Qué encanto! -suspiró Crälos.
- Y eso que tu fuiste muy malo con ella... -le recordó Râsky.
- ¿Yo malo? 
- ¡La asustaste mucho! ¡Creyó que nos la íbamos a comer!
- ¡Gritó! ¿y si venía alguien detrás? -se defendió su amigo.
- Justamente eso dijiste...

Ambos rieron. 

"La paz del nuevo mundo"

A pesar de mi corta edad ejercí de espía. La convivencia en armonía era de supremo valor en aquellos tiempos. La guerra que estaba por venir, la guerra que vivimos y la guerra que destrozó tantas y tantas vidas, incluso las inmortales, nunca debió ocurrir. Nunca, pues la paz que impera en este momento que escribo, cuando la vejez ya domina mi existencia desde hace mucho tiempo aunque aún se mantiene mi pulso firme, siempre debió imperar. Ojalá conozcáis a dos amigos tan fieles como los que yo he conocido."

Una lágrima calló en la hoja.

- Vamos, ya es tarde. Deja las flores y llévate esa dichosa crónica. Nos deja mal en muchos pasajes, pero merece la pena solo por ver sus palabras una vez más...
- Me pregunto quién la habrá dejado en su tumba... seguramente alguno de sus descendientes, me gustaría conocerlos...

Râsky posó las flores con cuidado en la tumba, besó su mano y la pasó por la lápida.

- Hasta siempre, amiga. Algún día conquistaremos juntos la muerte.

Del brazo de su amigo, ambos se alejaron del cementerio.


Fin.



Dedicado a Vero, ¡feliz cumpleaños Rasky!

19 julio 2014

Dark wings

La mañana transcurría plácidamente mientras Râsky y Crälos planeaban cómo entrar en el territorio de los humanos pasando desapercibidos. No podían adquirir maquillaje, y untarse de barro como les había sugerido la niña no les parecía una buena opción, de modo que decidieron recorrer las galerías subterráneas tal cual. Si aparecía alguien, improvisarían.

- Sois muy amables, hablaré bien de vosotros a mi tribu -sonrió la niña.
- ¡¡No puedes hablar de nosotros!! -se escandalizó Crälos, asustándola.
- Quizá no estaría mal... Creo que es tiempo de tender las manos a los humanos y convivir en armonía.
- ¿Tu de qué novela cursi has salido?
- ¿Cómo que novela cursi? -respondió su amiga dándole un golpe cariñoso. 
- Dicen que algunos humanos se juntan con vampiros...

Râsky y Crälos la miraron detenidamente. La niña se sonrojó y puso cara culpable.

- ¿Qué sabes tú de eso?
- Yo... no debería...
- Suéltalo, ahora no puedes echarte atrás -instó Crälos.
- Dicen que el calentamiento derrite... que pronto podremos salir afuera...
- ¿"Derrite"? bueno, calor hace...
- Creo que quiere decir "remite" -susurró Râsky a su compañero, que asintió al comprenderlo. Nosotros también hemos oído hablar de ello -le contó.
- ¿Qué sabes de la laguna Körm?

Râsky miró a su amigo alarmada.

- No se que es eso, aunque "Körm" me suena... -respondió la niña.
- ¿Tu... tu querrías vivir en paz con los vampiros? -preguntó Crälos.
- Si son como vosotros si, no parecéis tan malos como dicen... no parecéis malos en aboluto.
- En "absoluto". 
- Eso...
- ¿Harías de espía para nosotros?

La niña sonrió ampliamente, muy animada, pero Râsky no lo veía tan claro.

- Es muy pequeña...
- ¡Puedo hacerlo!
- ¡Nadie sospecharía de ella, es perfecto!
- No me gusta... 
- ¡Por favoor!

Los ojos suplicantes de la niña enternecieron a Râsky. Tal vez no era tan mala idea...

- Por ahora te llevaremos a casa... después planearemos cómo comunicarnos...
- ¡Si! ¡Nadie se enterará, os lo prometo!

Râsky sonrió. La pequeña era valiente.


Las galerías eran oscuras, aunque los restos de velas y antorchas dejaban claro que habían sido recorridas varias veces. Encendieron la antorcha que la niña portaba a su llegada y comenzaron el camino de vuelta.

- ¿A los vampiros no os puede dar el sol?
- No... nuestra piel es muy sensible, ¿Por qué lo dices? -preguntó Râsky.
- En estas galerías hay zonas luminosas, la luz del sol entra...
- ¿Cómo? -se indignó Crälos- ¡Eso es peligroso!
- No seas miedica... -le regañó Râsky.
- ¿Miedica? ¡Soy sensato! 

Mientras recorrían las galerías esquivando los haces de luz solar que se filtraban por las cavidades, Râsky no dejaba de pensar. Temía por la niña, no quería que le hicieran daño por considerarla aliada de los vampiros, pero era cierto que su ayuda sería inestimable en la lucha contra el clima y para forjar lazos con los humanos... Los niños tenían el corazón más puro y quizá serían capaces de hacerlos entrar en razón...

- ¡¡¡Aaaah!!!

El alarido de Râsky hizo que Crälos y la niña dieran un salto. 

- ¿¿Qué pasa?? ¿Estás bien? -preguntó su amigo.
- No... no ha sido nada -respondió Râsky, agitada. Se había quemado un brazo con el sol y ahora le ardía la piel.
- Estás muy distraída, ¿y si te llega a..?
- Está bien, tendré más cuidado.
- Si que sois sensibles... 
- ¡¡Chsss!!

Crälos les hizo un gesto para que guardaran silencio. Había oído algo.



Dedicado a Vero, ¡feliz cumpleaños churri!

19 julio 2013

Nocturnal

Ambos vampiros se quedaron petrificados ante la vision del cielo aclarandose por momentos. Para su suerte, las nubes se habian amontonado mientras investigaban en la cupula y el sol todavia tardaria en hacer su aparicion en plena gloria. Sin embargo, era el momento de buscar un escondite. 

- Hace tanto que no veo un amanecer... -suspiro Râsky mientras se tapaba con la capucha para ocultarse de los incipientes rayos solares.
- Si, y salvo que sea lo ultimo que quieras ver, sera mejor que nos demos prisa -apunto Crälos.
- ¿Adonde vamos?
- Ni idea, tiene que haber alguna caverna, o... yo que se, ¡como si tenemos que excavar un agujero! -respondio su amigo apurado. Se estaba poniendo nervioso.
- O lo uno o lo otro...
- Va a ser lo uno, ¡mira alli!

Crälos señalo hacia una pequeña oquedad en una roca, que parecia lo bastante profunda como para albergar algun tipo de galeria. Sin decir nada, se abalanzo hacia ella y se colo por el agujero, farfullando cuando casi se quedo atascado. Râsky le siguio en la oscuridad y temblo cuando oyo un aullido desgarrador de su compañero.

- ¡¡Crälos!! ¿estas bien? -grito hacia el interior de la cueva sin ver nada. De pronto, se dio de bruces contra una pared y cayo casi desmayada.
- ¡Un zorro! me ha mordido -dijo pasando por su lado y arrojando al animal por la abertura.
- ¿Y que has hecho?
- Morderle tambien, ¿que si no? ¡que no se meta conmigo!
- ¡Ay, pobre! ¿estas bien?
- ¿Pobre el zorro o pobre yo..?
- Eh... esta muy oscuro aqui, no he visto esa pared.
- Si... vale... sera un buen sitio para refugiarnos. Mira, justo...

La luz solar penetro debilmente por el hueco y ambos retrocedieron. La cueva era bastante espaciosa una vez se doblaba la pared contra la que habia chocado Râsky y no dejaba entrar la luz, de modo que les parecio un escondite perfecto. Sin embargo, despues de un rato comenzaron a oir extraños ruidos.

- ¿Oyes eso? -pregunto Râsky a su compañero.
- Si, suena como si... como si algo estuviera caminando por debajo de la roca...
- ¿Ratas?
- Tal vez...

De pronto, un sonido como si una gran piedra se moviese les interrumpio. Con precaucion, se acercaron a un recodo y vieron asomar una pequeña cabecita, que se les quedo mirando asustada.

- ¡¡Vampiros!! -grito la niña, e inmediatamente Crälos bufo y corrio a taparle la boca. La pequeña se debatia aterrada entre sus manos, con lagrimas asomando en su rostro.
- ¡Pobre, la asustas!
- ¡Ha gritado! ¿y si venia alguien detras?
- ¿Vienes con alguien? -pregunto Râsky dirigiendose a la niña. Esta nego con la cabeza.
- ¿Y si miente?
- Pero mirala, es muy pequeña...
- ¿Y si es tan pequeña que hace sola?
- No se, preguntemosle. Prometenos que si te soltamos no gritaras... -le dijo la vampira con voz suave. La niña asintio y Crälos le dirigio una mirada amenazadora, por si acaso.
- ¿Me vais a comer? -pregunto la pequeña con tono triste.
- ¡No! ¿quien te cuenta esas cosas? nosotros no comemos gente.
- ¿Ves? son unos racistas...

La niña miro a Crälos y algo en su aspecto le debio parecer divertido, porque sonrio mas tranquila. No parecia que fuesen a comerla al fin y al cabo. Râsky le cayo simpatica, asi que se sento con ellos.

- ¿Vienes sola?
- Si.

Crälos la miro fijamente. Era demasiado pequeña. La niña capto su mirada.

- Me he escapado.
- ¿Por que?
- Queria ver vampiros...
- ¿A pleno sol? -rio Crälos- que tonta...

La pequeña le miro ofendida y se dirigio a Râsky.

- Queria saber si los vampiros eran malos.
- Pues bien que te asustaste al vernos... -le recordo Crälos. La niña le ignoro.
- Teneis muchas idea erroneas sobre nosotros... -La niña la miro sin comprender- Ideas equivocadas -explico Râsky.
- La gente os tiene miedo porque ahora vivis fuera y nosotros ya no... ¿Como era vivir fuera?

La pregunta fue seguida de un largo silencio. Râsky la miro con pena. Toda su vida, por corta que fuera, viviendo bajo tierra... Le explico como era el planeta antes del calentamiento, antes de los vampiros y antes de que todo cambiara. La niña la miraba con mucha ilusion y hasta Crälos se ablando. Era muy maja y despierta, le recordaba a la pequeña Râsky.

- ... y me perdi, encontre una piedra rara y un boton, lo toque y aqui estoy! -acabo de contar la niña.
- Pues tendremos que acompañarte hasta casa.

La pequeña puso gesto de protesta y Crälos miro alarmado a su amiga.

- Ya sabes que los vampiros somos buenos, asi que tienes que volver. Es peligroso que estes aqui.
- Râsky... sabes bien que no podemos acompañarla de vuelta... ademas nosotros tampoco conocemos el camino.
- Nuestros sentidos son agudos, lo encontraremos.
- Si, y nuestro aspecto es de goticos o vampiros... ¡y algo me dice que no deben quedar muchos goticos alla abajo!
- Puedo volver sola... -se ofrecio la pequeña.
- ¡Ni hablar! te acompañaremos.

Crälos miro a Râsky y suspiro. Ya estaba decidido.

- Esta bien... pero antes tendremos que buscar la forma de disfrazarnos.



Dedicado a Vero, ¡feliz cumpleaños neni!

19 julio 2012

Rhythm of the night

El aire nocturno les rodeaba con su frio abrazo mientras volaban hacia Körm. Adoraba aquella sensacion de libertad, tanto que si por ella fuera no haria otra cosa aparte de surcar los cielos en las noches eternas que se presentaban ante ella. Eternas, siempre y cuando aquel vampiro no tuviera razon...

- ¡Laguna Körm! -dijo Crälos señalando una pequeña extension de agua en el horizonte.
- Oye... no preguntamos que aspecto tenian esos documentos... -comento Râsky, seria.
- Digo yo que serian folios y eso...
- ¡No, hombre! me refiero a que tendran montones de papeles, ¡y nosotros ni una pista!
- Da igual -contesto el joven, despreocupado- no hay tarea que se nos resista.

Los dos amigos sobrevolaron la zona hasta encontrar una pequeña cupula de cristal, que dedujeron era la base humana, y descendieron en sus proximidades. Rasky comenzo a caminar de puntillas mientras Crälos paseaba tranquilamente por los alrededores buscando la entrada al lugar.

- ¡Crälos! -susurro la joven de forma casi inaudible.
- Dime.

- ¡Chss! ¡mas bajo!
- Dime -repito de nuevo arrodillado y con su voz mas gutural.

- ¡No hagas el tonto! ¡esto es serio!
- Estas muy rara, si hace un momento en la fiesta te lo tomabas a broma...

- Lo he estado meditando... tal vez tenga razon, tal vez el destino esta en nuestras manos...
- ¿Intuicion femenina?
- No se... -musito Râsky, cuya mirada se perdio en el vacio.


La melancolia se habia vuelto a apoderar de ella. Temia el fin de la existencia, de la libertad que poseia, de perder todo lo que amaba... La niebla que la rodeaba parecia nublar sus pensamientos. Suerte que tenia a Crälos a su lado, siempre parecia optimista. O al menos, dispuesto a hacer alguna tonteria para que sonriera de nuevo.

- Es el Ölyne mas emocionante de las ultimas decadas, ¿eh? -comento algo mas animada.
- Mujeres... creo que he encontrado la puerta.

El joven señalo un diminuto pomo de metal en la cupula y trato de abrir la puerta. Naturalmente, estaba cerrada con llave.

- No entiendo por que de cristal... ¿no se supone que guarda secretos? -pregunto Râsky.
- La mejor forma de ocultar un secreto es poniendolo al descubierto. Me refiero, al hacer la construccion transparente nadie imaginaria que custodia algo de importancia...

- Bueno, ¿entonces la rompemos?
- ¡Ala, que bruta! seguro que hay un forma mas elegante de acceder... -comento Crälos mientras cogia una piedra.

Un sonido metalico rompio el silencio y Crälos mostro ufano el cerrojo destrozado a Râsky, que lo arrojo en unos setos cercanos tras examinarlo con poco interes. Despues, los dos amigos penetraron en la estancia sigilosamente, aunque como bien habia apuntado Crälos los humanos tenian poco oido para poder escuchar sus pasos normales.

- Documeeentos, documentiitos, ¿donde estaiiis? -pregunto el joven en un susurro.
- Si tienen camaras de seguridad la hemos fastidiado... -dijo Râsky.
- Pues fijo que tienen, pero a nosotros no nos pueden grabar.
- Eso son supersticiones...
- No, no, el freaky de la gimkana me dijo que habia inutilizado las camaras. Este plan ya estaba trazado mucho antes de que nos lo encomendaran... -le explico Crälos con voz conspiratoria.


Ambos descendieron por unas escaleras hasta una sala repleta de estanterias y papeles y se pusieron a rebuscar al azar. Graficas, calculos interminales, tablas numericas y formulas complejas era todo lo que podian ver, pero nada en referencia a la misteriosa evolucion climatica de la que les habian hablado.

- ¿Y que pasa si regresamos sin los documentos? -pregunto Crälos tras un largo rato.

- Me parece que tendremos que averiguarlo... porque yo no encuentro nada.
- Bueno, echamos un ojo a la otra sala y nos largamos, pronto amanecera.

La estancia contigua era algo mas pequeña, por lo que la examinaron con rapidez. Râsky inspecciono las paredes, el suelo e incluso el techo por si habia algun tipo de abertura secreta que pudiera contener sus documentos, pero no la encontro. Tras hacer lo propio con las anteriores salas, ambos jovenes decidieron partir hacia donde los esperaba el de la gimnaka.

- Que lastima... ahora estoy intrigado. ¿Realmente la tierra volvera a ser la misma?
- Todo esto me parece muy sospechoso... si en ese sitio estudian el cambio... ¿por que no hay ningun documento que lo acredite? -razono Râsky.
- Es posible que los hayan ubicado en otro lugar mas seguro...
- ¿Pero donde?
- Que se yo, no estoy para adivinanzas. A mi que me digan donde cogerlos y los consigo, pero que no me hagan buscarlos en plan mapa del tesoro...
- Oh...
- ¿Que?

Râsky tan solo señalo al horizonte, donde el primer rayo de sol comenzo a brillar.



Dedicado a Vero, ¡feliz cumpleaños guapa!

19 julio 2011

Kibō

El escenario estaba iluminado por miles de antorchas y sobre el se encontraban tres vampiros disfrazados y el presentador. El tema de aquel año era "Epocas" y cada uno de ellos representaba una epoca diferente. El tercer puesto se lo habia llevado un elegante joven vestido de burgues del S. XVI, el segundo una atractiva vampiresa ataviada con un hermoso traje de reina medieval y el primer puesto habia sido para un joven disfrazado de rapero de los años 90 del siglo pasado, incluyendo una antigua radio que nadie sabia de donde habia podido sacar.

- Tenia que haberme presentado... seguro que con el disfraz de cazador de mariposas radioactivas y tu de mariposa hubieramos ganado -comento Crälos señalando a Râsky.
- ¿Y eso que tiene que ver con "Epocas"? -respondio su amiga.
- ¿La epoca donde la gente se disfrazaba de cosas freakis no es una epoca?
- Si hombre, pero...
- ¡Se acabo! ¡cumplireis vuestro reto, y lo hareis ahora!
- Pero que tio mas pesado... -gruño Crälos.

El chico de la gimkana les habia seguido hasta la zona de premios y respiraba con dificultad debido a la carrera.

- ¿Pero como no vienes volando? tu que puedes... -pregunto la novia del vampiro.
- ¡Me gusta correr! no es malo conservar habitos humanos, ¿no te parece? -le respondio mirandola friamente.
- Pero la sensacion de ingravidez... -dijo Râsky, soñadora- ademas no entiendo las prisas, ¡tenemos todo el tiempo del mundo!
- Si, bueno... eso es lo que tu crees... no sabes nada...
- ¡Un meteorito! -grito Crälos.

La multitud comenzo a mirar hacia el cielo extrañados, y no viendo nada importante dirigieron sus miradas hacia Crälos, que parecia comodo con toda la atencion y se tapaba la boca como si hubiera hecho una travesura.

- ¿Donde esta? -pregunto un chico.
- No, digo que como este se esta poniendo tan tetrico, pues que a lo mejor viene un meteorito o algo asi... ¿eh? -cuestiono Crälos mirandolo.
- ¿Crees que este calor va a durar para siempre? he estado haciendo estudios, la ola esta a punto de finalizar, la vida... tal y como la conociamos volvera a florecer.
- Pero que poetico... -dijo Crälos, haciendo que se enjugaba una lagrima.
- ¿Tu que vas a estudiar, que eres ahora, una eminencia cientifica? -dijo Râsky, haciendo que algunos de los presentes rieran disimuladamente.
- He estado en contacto con los humanos...
- ¡Traidor! ¡a la hoguera! no te ofendas... -grito Crälos mirando a la novia de su amigo y guiñandole un ojo. Ella le sonrio.
- ¡Humanos de los buenos! hemos comparado datos diurnos y nocturnos y llegado a la conclusion de que el calor comienza a remitir...
- Eso ya lo notamos nosotros al salir de noche, que tira una rasca... -Râsky rio por el comentario de su amigo y luego miro seriamente al vampiro de la gimkana.
- Lo importante ahora es... ¿y el reto?
- ¡Ahora quereis reto! ¡esto es muy serio! si los humanos comienzan a repoblar el planeta, ¡nos quedaremos sin hogar!
- ¡Claro que no! ellos viven de dia y nosotros de noche, nos podemos ir de juerga con los que quieran... -un chico hizo un gesto a Crälos para que se callara.
- ¡No digas tonterias! ¡nos aniquilaran!
- Tampoco es para tanto... tu mismo has colaborado con ellos, sabes que algunos respetan nuestra existencia, podemos convivir en armonia... -comento Râsky.
- ¡Nunca! ¡los humanos fingen que nos respetan porque nos temen! ¡acabaran con nosotros!
- Ahora si me estoy ofendiendo... -dijo la chica humana.
- No vamos a arreglar nada hoy, ¡es un dia de fiesta! ¡animemonos! -dijo Râsky.
- Es el comienzo de una guerra...
- Nada, hoy no. ¡Ponnos el reto y a disfrutar de lo que nos quede de existencia!
- Esta bien... el reto es que voleis hasta la laguna Körm y robeis los documentos sobre la
nueva evolucion que los humanos ocultan en su base de la zona.
- ¿Como? -pregunto Râsky, alucinada.
- ¿Y la otra solo tuvo que coleccionar calzoncillos? -pregunto a su vez Crälos.
- Esos humanos nos persiguen y os he estado observando, sois los unicos capaces de lograr esa hazaña.
- Pero estamos de fiesta, en plan divertido... ¡esto no es un reto!
- Es muy necesario, son documentos vitales para el estudio que estoy realizando con los otros humanos. Ahora que os lo he explicado, debeis entenderlo.

- Que los coja ella -sugirio Crälos señalando a la chica humana.
- No nos has explicado demasiado... -dijo Râsky.
- La humana no puede ir y cogerlos sin mas, debeis ir vosotros.
- ¿Y que nos das de premio?
- ¿La vida eterna no es suficiente?

Crälos miro a Râsky, que le devolvio la mirada con un extraño brillo en los ojos.

- Hacer tonterias... ¡venga, vamos a por esos papeles!


Dedicado a Vero, ¡feliz cumpleaños Raskichuela!

19 julio 2010

Eternity

Los fuegos brillaban en el cielo creando un sinfin de formas diferentes haciendo que los espectadores se maravillaran, especialmente ahora que las estrellas se veian por completo, pues apenas quedaba rastro de niebla.

- ¿No son increibles? -pregunto una de sus amigas.
- Son tan increibles como todos los años -contesto una voz ironica con tono divertido.
- ¡Crälos! ¡ya te echaba de menos! -dijo Râsky, que corrio a dar un abrazo a su amigo.
- No podia dejar de venir.
- Me voy a poner celoso... -comento el novio de Râsky, sonriendo.
- No, se que no... -dijo Râsky cogiendolos a ambos del brazo y saltando como una niña pequeña.
- ¿Cuando creceras?
- Lo pregunta el que aun conserva sus viejos peluches -contesto Râsky con los ojos brillantes.
- Mi infancia es una importante etapa de la vida... de todas las vidas -dijo Crälos.

Todos rieron y se dirigieron al lugar donde darian comienzo los juegos, ya que los fuegos artificiales habian acabado. Tras un rapido vistazo Râsky y Crälos se decidieron por la gimkana con preguntas y castigo si fallaban, un juego demasiado atrevido para el resto, que decidieron observarlos para reirse un rato.

- Siempre metiendonos en lios... -dijo Crälos- no se porque me dejo convencer.
- ¡Va a ser muy divertido! ya lo veras.

La gimkana empezo con una ronda de preguntas sencillas acerca de varios temas de dibujos animados del siglo veinte que acertaron todos excepto una chica, que recibio como castigo conseguir las prendas interiores de al menos diez chicos.

- Eso le llevara un rato... ahora vamos contigo -el chico que dirigia la gimkana se giro hacia Crälos.
- A ver -dijo este muy tranquilo.
- ¿Quien era el compañero inseparable de Pikachu en aquellos dibujos animados, Digimon?
- Pikachu es de Pokemon.
- No, de Digimon.
- No, de Pokemon. Si te fijas los Digimon tenian nombres que acababan en "mon".
- Bueno... no se... dime, ¿quien era el compañero de Pikachu?
- Los Pokemon estaban subordinados a los seres humanos, la pregunta seria ¿quien era el compañero de Ash? Pikachu. Asi que Ash.


El chico se quedo boquiabierto tratando de asimilar todo lo que Crälos decia y Râsky hizo un gesto a su amigo para que se portara bien.

- Bien... ahora tu, ¿de que serie es esta melodia? -pregunto el chico a Râsky mientras tarareaba una cancion y miraba a Crälos receloso.
- ¡Sailor Moon! -grito Râsky emocionada mientras soltaba una retahila de palabra en chino.
- ¿Queee? bien, bien -acepto el chico, que no lograba entender a esos dos.
- ¡Que recuerdos, Sailor Moon!
- Tranquila mujer, es nuestra epoca, no nos deberiamos asombrar.
- ¡Soso! -le respondio riendo sin ningun asomo de la melancolia que la habia dominado anteriormente.

La gimkana continuo con preguntas cada vez mas complicadas que los dos amigos contestaron sin mayor problema y por lo tanto sin ningun castigo.

- Creo que sois demasiado listos... ¡eso se merece un castigo especial!
- No esta contemplado en las reglas -comento Crälos serenamente con ese humor que le caracterizaba.
- ¡Yo necesito hacer alguna tonteria! ¡vamos, ponnos un reto ya! -grito Râsky, que se estaba divirtiendo con los retos de los demas.
- Esta bien... ¡volareis hasta la laguna Körm y... y..!
- ¿Y?
- Humanos.

Un silencio repentino se apodero del lugar. Un vampiro se acercaba junto a una chica morena de ojos grandes que miraba recelosa lo que le rodeaba, pero sonreia amablemente.

- ¿Y esa? -pregunto Crälos con voz inexpresiva.
- Mi novia... -respondio el vampiro, uno de sus amigos.
- No nos habias dicho nada -dijo Râsky.
- ¿Y mi reto?
- ¡Calla! ¡esto es mucho mas interesante!

El grupo de amigos de Râsky rodeaba ahora a la chica, que los miraba tratando de parecer valiente pero sin lograrlo del todo.

- Es muy rollo Crepusculo... ¿os acordais del libro? -dijo Râsky para romper el hielo. Una risa por parte de su amigo hizo que la tension disminuyera.
- Si... ella no es como el resto, no nos persigue. Entiende que tomaramos esta opcion, la vida a pleno sol es imposible y vivir bajo tierra no es muy agradable...
- City of Ember... -susurro Crälos, recordando una pelicula de su epoca.
- No me extraña que acerteis todas las preguntas de la gimkana... ¿entonces el reto..?
- ¡Que te calles, plasta!
- ¡Mirad, los ganadores del desfile! ¡seguro que a tu novia le gusta!

Räsky señalo a una zona algo alejada de la colina donde se oian voces y risas provenientes de una improvisada plataforma y se acerco junto con sus amigos para disfrutar del espectaculo ignorando por completo al chico que dirigia la gimkana. Habia tiempo de sobra para todo.



Dedicado a Vero, ¡feliz cumpleaños maja!

19 julio 2009

Not like the other girls

Los muros derruidos de aquel antaño majestuoso edificio se alzaban imponentes en medio de la niebla. Un sinfin de recuerdos inundaron el pensamiento de Râsky, pues habia conocido el lugar en su epoca de estudiante, que ahora parecia muy lejana.

Hacia siglos que estaba en ruinas, pero la joven ya apenas tenia conciencia del tiempo. Silenciosamente penetro en una estancia que si mal no recordaba era la clase de 4º año. Cuantos recuerdos... clases interminables, risas en los pasillos, comentarios jocosos... ahora solo las paredes que se mantenian en pie eran testigas de todo lo que habia pasado. La raza vampira habia tomado el control cuando el sol se hizo enemigo de la vida y habian impuesto un nuevo orden. No estaba tan mal, realmente. Vida eterna, juventud, no demasiadas obligaciones... bueno, la supervivencia era una pesada carga. Algunos grupos humanos aislados habian permanecido en secreto para acabar con los vampiros, pero muchos habian caido. Lo sabia porque ella habia sido una de ellos. Al principio lucho pero todo se fue haciendo demasiado duro, y al final comprendieron que los vampiros ofrecian otro modo de vida diferente, ni mejor ni peor. El sol hacia mucho tiempo que quemaba la tierra y la vida tal y como se conocia era impensable, asi que la opcion no era tan mala.

Siguio caminando. A veces no lograba entender por que se empeñaba en recorrer los lugares en los que habia estado en su juventud... bueno, aun era joven. Tenia 348 años pero siempre aparentaria unos 25, asi que al menos fisicamente era joven. Su espiritu seguia tan divertido y juvenil como siempre, pero cuando se es tan viejo la melancolia forma parte de la existencia. Por eso aun recorria el Milan de vez en cuando.

Un vistazo le dio a entender que la pared de la que colgaba el encerado se habia desmoronado. Vaya, a los vampiros les encantaban las ruinas y ella habia logrado tenerles gran aprecio, pero tampoco estaria tan mal conservar los viejos recuerdos. Suspirando salio de la clase y se dirigio a unas escaleras que estaban enfrente. Un par de escalones le mostraron que el tiempo seguia mermando la roca, asi que decidio emprender el vuelo. Esa era una de las cosas que mas le gustaban de los vampiros, la capacidad de vuelo.

Recorrio volando suave y agilmente el resto del edificio y comprobo que la niebla empezaba a despejar para dar paso a una hermosa luna llena. La noche era calida, como casi todas las noches debido al ardiente sol del dia, asi que disfruto enormemente de la brisa que le producia volar.

- ¡Râsky!

Alguien la llamo desde algun lugar lejano. Râsky volo rapidamente hacia el sonido de su voz.

- ¿Que pasa? -pregunto cuando llego al lado de su novio.
- ¿No recuerdas que noche es hoy? el aniversario de la caida.
- ¡Ah! cierto... casi lo habia olvidado.
- ¿Como podrias olvidar algo asi? es una de las pocas festividades que tenemos.

Justo en ese momento algo la abrazo por detras. Se solto rapidamente y al girarse pudo ver a una de sus amigas y a un grupo de vampiros detras de ella.

- ¡Vamos! los fuegos estan a punto de empezar. ¡Me encanta tu peinado! -le dijo refiriendose al bonito recogido de Râsky, que estaba adornado por un collar de cuentas negras.

Todos emprendieron el vuelo para acercarse a la colina en la que los fuegos artificiales daban inicio a Ölyne, la fiesta que celebraban los vampiros en conmemoracion al cambio. Si, penso Râsky mientras se aproximaban, la vida era muy, muy diferente a como lo era antes. Pero tenia toda la eternidad para pensar en ello.



Dedicado a Vero, ¡feliz cumpleaños neni!

18 octubre 2008

Ghost of love

He aqui una de mis ilustradoras favoritas, Victoria Frances (25-10-1982)
Su estilo se basa en el movimiento gotico, con influencias de escritores como Edgar Alan Poe, Anne Rice y Bram Stoker, pintores prerrafaelitas como J.W. Waterhouse y J.E. Millais, dibujantes como Luis Royo y grupos musicales entre los que destaca Dark Sanctuary.



Now that you’ve gone
all that remains
is the ghost of love
Deep in my mind
I hear the chains
of the ghost of love
(Ghost of love, The Rasmus)










I’ll be the thorns in every rose
you’ve been sent by hope
I am the nightmare waking you up
from the dream of a dream of love
(Vampire heart, HIM)





Dedicado a Saryna, gran amante del arte.