14 febrero 2013

Straw

La hojarasca crujia bajo sus pies. Päu caminaba junto a sus amigas para rodar algunas escenas en el bosque acompañada por algunos jovenes del pueblo, que portaban la camara y el atrezzo necesario. Un pequeño claro rodeado de arbustos les parecio el lugar idoneo para comenzar a grabar. 

- Ahora es cuando empiezan a pasar cosas raras... y propongo que rodemos tambien en el mar mañana, seguro que logramos escenas muy bonitas -comento la princesa.
- Sigo pensando que es muy forzado... estamos en la fiesta y de pronto vamos al bosque... -razono la momia.
- No tenemos por que hacer las cosas en orden, ya meteremos escenas por medio para que tenga sentido -dijo el hada.

Päu se habia alejado un poco para ensayar su "¿que ha sido eso?" para asegurarse de que le salia lo mas natural posible. Tambien algo alejada vio a su amiga la odalisca, que buscaba algo entre la tela de su disfraz, y como se sacaba un poco de paja. En serio, ¿que le pasaba? ¡estaba obsesionada!

- ¡Päu! -la llamo la gimnasta- ¡ven, vamos a empezar!
- ¿Que ha sido eso? -susurro la joven mientras recogia uno de los pasadores de pelo que se le habia caido- ¡Un momento, he perdido una cosa!
- ¡Date prisa!

Una sombra se cruzo delante de ella entre los arbustos y emitio un sonido extraño. 

- ¿¿Que ha sido eso?? -exclamo esta vez en serio. 
- ¡Como sigas asi de pesada no te dejaremos decir esa frase! -le grito la pirata.
- ¡He visto algo aqui! ¡de verdad! una sombra muy rara...
- Seran imaginaciones tuyas, estas muy metida en la peli -comento el hada.

Estaba segura de que habia visto algo... Mientras se acercaba a sus amigas y reflexionaba, la camara que iban a utilizar fue recorrida por una pequeña corriente electrica y la pantalla se quedo en negro. 

- ¿Que pasa? -pregunto Päu, temerosa.
- Se le habran acabado las pilas -comento la vampiresa.
- Pero la electricidad... 
- ¿Tu tambien la has visto, Whers?
- Si. 
- ¿Que electricidad? -pregunto el hada.

Las chicas explicaron lo que habian visto y la pirata comprobo que las pilas de la camara parecian estar bien, aunque no tenia forma de saber si se habian descargado o no.

- Todo esto es muy raro, creo que deberiamos volver -propuso Päu.
- ¡Venga ya! se lo que estas intentando, quieres meternos miedo para que la peli salga mejor, mas realista -dijo la momia.
- Que no, de verdad, es...

Un sonido agudo resono por el bosque, haciendo que todos enmudecieran.

- Pero... eso que... es... -empezo la princesa.
- Lo arreglariamos con un poco de paja -explico la odalisca. Päu la miro fijamente y se dio cuenta de que sus pupilas estaban demasiado dilatadas.
- Chicas... creo que le pasa algo -dijo señalandola.

La odalisca la miro a su vez y una mueca extraña se formo en su rostro. Parecia estar sonriendo, pero la forma en que lo hacia era escalofriante.

- Todo esta bien... pero tenemos que incluir la paja... -susurro.
- Como estes de broma me acabare enfadando -dijo la pirata, que comenzaba a asustarse.
- No creo que este bromeando... -murmuro la vampiresa.
- ¿Que hacemos? -le pregunto Päu.
- No se, habra que pensar algo...
- Vamos a sacarla de aqui...

El mismo sonido agudo se oyo aun mas cerca y la sombra, que esta vez vieron todos, se movio entre los arbustos.

- ¡¡Larguemonos!! -grito la momia. Todos echaron a correr excepto la odalisca, que se quedo en el claro, y Päu, que habia tropezado y se habia caido.
- Ven conmigo, le daremos la paja...
- De acuerdo, vamos -le siguio el rollo Päu, pensando en que podia hacer.


La odalisca se acerco a la sombra y Päu la siguio, algo alejada. Cuando la sombra salio al claro, Päu no pudo creer lo que veian sus ojos. 



Dedicado a Paula, ¡feliz cumpleaños maja!

01 febrero 2013

Façade of reality IV


Book XXI: On fire.

Una tormenta de fuego me rodeo y senti como las llamas ardientes acariciaban mi piel.

La tierra se abrio y rios de lava candente recorrieron el paisaje convirtiendolo en un lugar incandescente. Todo a mi alrededor se volvio abrasador mientras la lluvia de fuego incendiaba el lugar dandole sentido a la pasion que ardia en su interior. 
Un volcan lejano entro en erupcion y me cubri los ojos por el brillo que irradiaba el magma, que se fundia con los rios de lava creando magnificos laberintos de fuego. La naturaleza ardia con la pasion de aquella  fuerte tormenta y mis sentidos se agudizaron para disfrutar de aquel fenomeno unico. 

Oia voces de la nada que me guiaban en mi camino hacia la locura. El Reino de los Sentidos era un caos que dominaba mis emociones. Me hacia perder el juicio y recuperar la cordura. Era el elixir que daba sentido a mi existencia. Mi voluntad se perdia en mis deseos mas profundos. La irracionalidad se adueñaba de mis pensamientos. El instinto era la unica orientacion que conocia si mis sentidos ya no me pertenecian. 

Solo entonces me di cuenta de que mi cuerpo tambien era de fuego en ese instante. Las voces hacian eco en mi mente pero no tenian ningun sentido, por lo que decidi ignorarlas y caminar entre la lava. Si aquel mundo hacia que ardiera mi interior era porque perteneciamos a un mismo origen, lo habia sentido en mis visiones. Las visiones que solo el me habia revelado. 
El volcan me atraia irremediablemente como un iman y me aproxime a el. Su magma se deslizaba inexorablemente cubriendo aquel mundo, haciendo que todo cobrara sentido. Queria fundirme en el, sentir aquella tormenta en lo mas profundo de mi ser. Sentir que nada mas existia por un instante eterno. 

El fuego igneo irradiaba un ardor extraordinario y la imagenes de la pasion que forjaba aquel reino penetraron en mi mente otorgandome una perspectiva que jamas habia imaginado. El equilibrio. La sincronia. Tenia poder sobre aquel mundo de igual forma que el tenia poder sobre mi. Me cautivaba, era mi realidad. Todo lo que deseaba para estar en armonia.

Las voces aun susurraban en mi mente, pero los sentidos dominaban sobre ellas, silenciandolas, haciendo que su eco se perdiera en algun rincon olvidado. La tormenta de fuego se fundia con la lava creando una sinfonia ardiente de caotica perfeccion, donde las sensaciones conquistaban la razon. El volcan en erupcion cautivaba mis pensamientos, mi voluntad, mi pasion. Era el lugar al que pertenecia mi esencia. La lluvia ignea acariciaba mi piel, haciendo que ardiera como nunca antes. Mi cuerpo pertenecia a aquel reino, que lo habia conquistado hacia tiempo. Lo habia conquistado todo en mi, poco a poco. Mis pensamientos, mis deseos. La verdadera naturaleza de mis emociones.

El ardor del fuego incendio mi cuerpo. Las sensaciones lo dominaron todo. Era la lluvia, era la lava. Era el propio volcan y su frenesi. Era la locura de aquel reino. La irracionalidad de su cordura. La sincronia perfecta y la armonia ideal. El enigma de la pasion que compartiamos en nuestra autentica realidad.




Continuara...

24 enero 2013

Rain of fire














La joven se dio la vuelta y su figura se recorto contra las estrellas. Nunca la habia visto tan hermosa, parecia que toda la belleza del desierto se encontraba encerrada en sus ojos, sus movimientos, su elegancia. Ark-los se acerco a ella y tomo una de sus manos, logrando que Akinom se sonrojara y su corazon latiera con fuerza. Era el unico que lograba que su mundo brillara. 

- Vuestro prometido os espera...
- Su ego le acompaña, mi presencia esta de mas.

Ark-los sonrio y Akinom miro a la lejania. Queria decirle lo que sentia, proponerle que huyeran. Se entendian sin palabras, estaban destinados. 

- Mi señora...
- ¡Mi señora!

La voz de Kârmne rompio el encanto del momento. Akinom la vio aparecer en la terraza, bastante alterada.

- ¿Que ocurre? -pregunto la futura reina, algo molesta. Kârmne la miro con rostro de culpabilidad pues sabia de los sentimientos de Akinom y compartia todos sus secretos.
- Es ese Berthal, el hermano de vuestro... del tipo ese presuntuoso. Le he golpeado.
- ¿¿Como?? -Ark-los disimulo una risita mientras Akinom la miraba incredula.
- Si... estaba ahi, en su aposento, con esa voz ridicula y quejandose de todo... y ya sabeis que tengo un pronto fuerte...
- ¿Y le golpeaste?
- ¡El se lo busco! ademas no ha sido para tanto, ya no sangra...
- ¡Pero Kârmne... que grande! -la alabo Akinom.
- Lo siento, mi señora. Espero que vuestro... no se moleste conmigo.
- Tranquila, yo me ocupare. No se quedaran mucho tiempo.
- Sera mejor que os deje a solas...

Akinom miro al consejero, anhelante. Deseaba hablar con el, pero su mirada comprensiva le dijo que no le importaba esperar un poco mas aunque el tiempo jugara en su contra. Tenia que romper el compromiso... La sacerdotisa les miro y suspiro. Su historia iba a ser mas dificil de lo que ellos mismos pensaban... 

- Mi señora, vuestro prometido os aguarda, quiere hablar con vos -dijo una de sus sirvientas, que aparecio en el lugar. 
- Esta bien, vamos... -se resigno Akinom. Kârmne la acompaño a pesar de que la sirvienta insistio en que Hahsuc queria ver a la futura reina a solas, pero algo en la oscura mirada de la sacerdotisa la hizo callar. Cuando estaban llegando a los aposentos, un criado le tendio una tablilla y sin mas desaparecio, no sin antes echarle una mirada lasciva. ¿Como se atrevia a mirarla asi? el si que acabaria yendose por la puerta trasera... Akinom descubrio la tela que la ocultaba y leyo para si:


"Querida Akinom:

Tu casamiento con tu Prometido esta proximo y deseo enviarte un Regalo. Es un Obsequio Maravilloso para una joven de tu hermosura y Elegancia. Conservalo como un Tesoro y no dejes que su belleza Inusual pase Desapercibida. El Orgullo y la Bondad se reflejan en la piedra, Admirala desde todos sus angulos. La Sabiduria es Tuya, la Amabilidad un Requisito, Descubre lo que se Oculta en su interior y tendras la clave para amar a ese gran hombre. 

Fe-âh-do." 


¿Que ha querido decir? se pregunto la joven, que no veia ningun obsequio. Ademas le extraño que su tia hubiera resaltado algunas palabras. Prometido, regalo, obsequio maravilloso, elegancia, tesoro inusual desapercibida... ¿tuya amabilidad requisito? ¿queria mandarle algun tipo de mensaje cifrado para recomendarle amar a su prometido? no entendia nada, de modo que le dio la tablilla a Kârmne, que la oculto en uno de los pliegues de su tunica.


Su prometido sonreia cuando entraron en sus aposentos, pero la mirada de Akinom pronto dio con Berthal, que estaba sentado en una esquina con rostro ofendido. En cuanto el joven vio a la sacerdotisa comenzo a protestar, pero Hahsuc le hizo guardar silencio. 

- Mi hermano me ha contado que vuestra sacerdotisa es algo... brusca en su trato. No tolerare semejante comportamiento en mi palacio.
- ¿En tu que, perdona? -pregunto Akinom sin creer lo que acababa de escuchar. 
- Mi palacio. Cuando seas mi esposa todo esto me pertenecera, al igual que mis posesiones seran tuyas. Yo gobernare y tu podras dedicarte a disfrutar de nuestra riqueza.
- Disculpa... pretendo gobernar mi propio reino. Soy la futura reina de este sitio. Jamas lo dejaria en tus manos.
- ¿Y yo tendre que vivir aquiii? ¡no quiero, con esa no!

Kârmne miro a aquel estupido que la señalaba. Como se le ocurriera volver a...

- Buscaras una buena mujer para mi hermano y una nueva sacerdotisa, salvo que la tuya este dispuesta a cambiar su actitud. No quiero estorbos.
- De acuerdo, querido. Hablare seriamente con ella, no volvera a molestaros -respondio Akinom con voz dulce. Su prometido sonrio satisfecho y Berthal asintio. Si eran tan tontos como para creerla, no era su problema. Hizo un gesto a Kârmne y ambas se retiraron a los aposentos de Akinom.


La palida luz de la luna se reflejaba en uno de los estanques, que Ark-los contemplaba ensimismado. Debia confesar sus sentimientos a Akinom y revelarle su verdadero origen, su engaño. Aquel principe extranjero no era quien decia ser y ella debia saberlo. 

- Vaya... ¿aun por aqui?

El consejero vio a Hahsuc, que le dedicaba un gesto petulante.

- Siempre soy bienvenido en este lugar.
- Demasiado, diria yo...
- No entiendo...
- Quiero que te alejes de Akinom. Es mia.
- Nunca sera tuya, tiene demasiado sentido comun -afirmo Ark-los adoptando su mismo tono de voz arrogante. 
- Ella e Imlan seran mios y hare con ellos lo que me plazca.
- Bien... pero hasta que ella no ordene lo contrario seguire viniendo por aqui y nadie podra impedirmelo.
- ¿Estas seguro?
- ¿Es una amenaza?

Hahsuc miro alrededor para cerciorarse de que estaban solos. 

- Si.
- Bien.
- Bien.

Ambos se contemplaron sin saber que mas decir. Ark-los no pensaba revelarle que conocia su secreto, actuaria para que el mismo lo confesara, y Hahsuc sabia que la sacerdotisa tenia el don de saber todo lo que ocurria en palacio, por lo que no queria hablar de mas. El consejero se retiro mientras el principe reflexionaba y este se encontro de pronto solo en el estanque. 


El agua dejo de proyectar imagenes y Akinom contemplo a su sacerdotisa, que sonreia ampliamente.

- Veo que... estas de mejor humor -comento rompiendo el silencio. 
- Se me ha ocurrido una forma de romper con tu prometido...
- ¿Cual?
- Y con ese Berthal... queshu shtupdo conh ugnh...

Akinom sonrio, cuando Kârmne murmuraba para si nunca ocurria nada bueno para aquellos contra los que conspiraba.



Dedicado a Monica, ¡feliz cumpleaños bolli!