26 mayo 2010

Kanik

El frio era intenso y los tres compañeros habian decidido hacer una parada en la aldea Dÿr, que se encontraba a orillas de un precioso lago congelado. Bêah habia oido hablar del patriarca del lugar, un anciano sabio que podia leer el futuro. Amablemente, este les ofrecio un cuenco de sopa caliente a cada uno y preparo las especias necesarias para la lectura.- Comencemos -dijo, y espolvoreo las especias hasta que en el fuego comenzaron a verse imagenes.


Caminaron en silencio durante largo rato. Parecia increible que hubiera que pagar un peaje por cruzar las montañas y que ese peaje consistiera en dejar a un compañero atras. Bjäro se habia ofrecido valientemente a quedarse con el anciano de la aldea que les habia obligado a detener su marcha y Bêah y Lemuel se habian quedado solos.

- Se hace raro sin Bjäro -comento Bêah, algo alicaida.

- Tendremos que apañarnoslas solos, mi señora -dijo Lemuel.
- Si, me alegro de tenerte a mi lado, esto de los osos no me convence mucho...
- Ni a mi, para empezar creia los osos hibernaban...
- ¿Ya, eh? ¿como andan por ahi comiendo nieve? -pregunto Bêah.

Un sonido similar al canto de un pajaro hizo que guardaran silencio.

- ¿Que..?
- ¡Sssh! -indico la Suma Sacerdotisa llevandose el dedo indice a los labios -escucha- susurro.


Varios trinos sonaron en diferentes tonos mientras Lemuel se quedaba quieto en silencio y Bêah se movia con cautela hacia el lugar del que parecian proceder.

- Es una señal de la tribu Gür acerca de la presencia de extraños en los aledaños. No somos bien recibidos.
- Suena hermoso -dijo Lemuel.
- Pretenden que suene bien para que los extraños se acerquen, pero lo mejor seria alejarse.
- Vuestros deseos son ordenes, señora.

Justo cuando empezaban a alejarse un enorme oso blanco salio de una cueva cercana y se les quedo mirando.

- ¡Un oso! -exclamo Lemuel sorprendido.
- Ya veo... confio en que no quiera atacarnos.

El oso los ignoro deliberadamente mientras se sentaba en la nieve y miraba con curiosidad hacia el cielo, que se habia despejado para dejar a la vista un brillante sol que apenas lograba calentar la densa nevada.

- Aqui hay algo que no encaja -dijo Bêah.
- ¿El que?
- No lo se... pero algo no es logico. Lo intuyo.
- ¿Algo que ver con los osos? -pregunto Lemuel.
- No... algo... siento que nos observan...

Los trinos se alejaban en la distancia y los dos compañeros reanudaron la marcha mientras sus siluetas se desdibujaban en una neblina de fuego que habia comenzado a formarse en circulos a su alrededor.


- Sois increiblemente intuitiva -alabo el anciano.

- Gracias, me sorprendo a mi misma -dijo Bêah sujetando su cuenco de sopa- ¿que mas ocurrira si viajamos sin Bjäro?
- El destino ofrece muchas posibilidades y vuestro amigo es un ser eclectico , pero nadie puede decir si os hara falta en este viaje o no.
- Yo no soy eso, que no robo. ¡Ah, no! que eso es cleptomano... -dijo Bjäro.

Bêah alzo los ojos al cielo mientras Lemuel se asomaba a una ventana para disimular su risa y el anciano miraba fijamente al joven, que se sonrojo suponiendo que habia dicho algo indebido.


- Cierto es que no podreis evitar que se quede en la proxima aldea, ese peaje existe desde tiempos inmemoriables.
- Encontraremos la manera o viajaremos solos -dijo Lemuel mas sereno.

- ¿Quereis ver mas del futuro? -pregunto el anciano- aunque es probable que vuestra intuicion, sacerdotisa, interfiera en mis dones como acabais de comprobar y no nos deje atisbar demasiado...

- Probemos, es mejor que nada -contesto Bêah.

La niebla se despejo en el fuego mientas el anciano arrojaba especias y entonaba cantos rituales y las siluetas de Bêah y Lemuel se volvieron nitidas dejando ver una cueva repleta de pinturas rupestres.




Dedicado a Beatriz, ¡feliz cumpleaños Suma Sacerdotisa!

19 mayo 2010

Cloud nine (III)

Soñare que miro el futuro y profetizare mi destino.

Viajare a traves del tiempo y el espacio para descubrir el camino hacia la verdad. Llegare a la nebulosa mas lejana y me detendre a reflexionar, pensare en todo lo ocurrido, no olvidare ningun detalle. Imaginare que vuelo a traves del universo y volvere con la sabiduria que me hara entender, que lograra que una las piezas del puzzle.

Paseare por mundos lejanos mas alla de la imaginacion, siempre pensando, siempre atenta a cualquier señal que me indique la ruta hacia mi destino. Intentare no errar a pesar de saber que lo hare, es el camino mas facil hacia la verdad, pues no existen los atajos en esta realidad. Encontrare el equilibrio perfecto que me mostrara la autentica senda, la que vislumbrare en un futuro cercano en el fondo de mis sueños, en la musica de sus voces...

¿Cambiare el curso del tiempo?



The end.

14 mayo 2010

Worlds collide (II)

Abro los ojos y contemplo mi presente.

Me rodea una neblina dorada, pero no es dificil de atravesar. Camino por una senda y esta vez dirijo mis pasos, se a donde quiero ir. Atravieso la puerta de ambar, la llave ha aparecido en mis manos sin que me de cuenta. Sonrio.

Me encuentro en una estancia ambarina adornada por columnas salomonicas, lo que le otorga elegancia y belleza. Los adornos de ambar rodean la estancia dandole calidez y una hermosura indescriptible, mas alla de lo que nunca he imaginado. Esta iluminada por antorchas labradas que le dan un toque antiguo y legendario a pesar de que las paredes brillan con luz propia. Takana.

Vuelvo a mirar la llave que aun esta en mi mano, ¿cuando se ha convertido en un pequeño manojo? miro la sala mas detenidamente y me doy cuenta de que tiene otras puertas, lienzos que se dibujan poco a poco en sus paredes permitiendo que los mire, secretos ocultos que lentamente se descubren ante mis ojos. Hay un libro sobre un atril de oro. Es una larga novela cuyo titulo brilla en letras de ambar en relieve sobre una tapa castaña con ciertos tintes rojizos y hermosamente tallada con palabras en lenguas lejanas que no alcanzo a entender. Lo cojo para hacerle un hueco en mi biblioteca, me apetece leerlo.

Realmente es un lugar espectacular.

Me adentro y veo una fuente de miel dorada, es preciosa. Esta rodeada por piedras de ambar de color verde y tallada con figuras de culturas nativas de lejanos lugares en una fina escritura plateada. Oigo musica, la melodia mas bella que jamas he escuchado. Se respira algo especial en este lugar, aparte de una fragancia agradable, muy agradable.

Me encanta.

Es perfecto.

Cierro los ojos guardando toda esta experiencia donde nadie la encontrara jamas.



End part II