25 marzo 2018

Wyld Flower


El sonido del riachuelo era mágico... Sus aguas atraían a los seres mitológicos hacia el hermoso claro...

"Donde crecían las flores salvajes se encontraba el corazón del bosque de las dríadas. El Árbol de las Hespérides se erguía en toda su belleza en aquel jardín antiguo. Todas las ninfas menos una velaban por las manzanas de oro de su vergel. Ella no erraba libremente por los bosques ni soñaba con los árboles, ya que había nacido para amar las flores silvestres y los finos y dulces sortilegios de sus pétalos. Su única pasión no era entendida por sus hermanas, que la consideraban un ser diferente. 
La ninfa recorría a menudo el jardín en busca de una nueva flor a la que idolatrar. Sus brillantes tonalidades la enamoraban y caminando en su busca de pronto ocurrió. Entre el ramaje emergió un sátiro de mirada pícara que cautivó sus sentidos cuando le mostró la flor más encantadora que había visto jamás. Se acercó y con suavidad se la tendió a la dríada, que la tomó en su mano sonriendo embelesada por su belleza. Pero en cuanto la tomó en sus manos su vida dejó de tener sentido para amar a aquella perfección. Nunca volvería a ver una flor que la conquistara de forma tan maravillosa y que llenara su espíritu de tal devoción. 
El fauno la hizo su esclava y robó algunas de las manzanas de oro de su jardín. A ella no le importó mientras tuviera su bella flor y pudiera admirarla hasta la veneración. Sus hermanas la exiliaron del jardín y entonces el sileno le arrebató su querida flor, que junto a ella se marchitó en el bosque para nunca regresar..."


Dedicado a mis amigas.

17 marzo 2018

Las Moiras


Avanzaban sin sentido y vacíos; una terrible hueste en la oscuridad; en busca de la fortuna marcada; por las hermanas hilanderas del sino. Sus ojos aún no se han apagado; pero pronto lo harán; bajo las raíces de Yggdrasil; donde se tejen los tapices del destino. Las dísir les esperan desde siempre; dioses y mortales están en sus manos; que tejen con destreza hasta el fin; ninguno sale vivo de allí. Desde los nueve reinos vienen; hacia los nueve reinos vuelven; las Nornas, Parcas o Moiras; son la última visión consciente. Y así caminan los errantes; cuyo destino está sellado; a los brazos de Yggdrasil; el universo, el fresno sagrado. Las hermanas les dan la bienvenida; sus rostros hieráticos y pálidos; el ritual de la muerte comienza; y el tapiz de las vidas termina.

La primera y más joven es Wyrd; también llamada Nona o Cloto; tejió lo que ha ocurrido; creadora de vida, nacimiento de los hombres; Las hebras de la existencia; no tienen secretos para ella; pero ya no domina a la hueste; que se presenta bajo Yggrasil. Lo hace su hermana.;.

Verðandi era la más bella y menos poderosa; el presente, lo que ocurre en el instante; La longitud de los hilos en la rueca es su menester como hilandera; entrelaza el pasado con el futuro forjando los destinos creados por su hermana. Nunca deja de tejer, ni siquiera en presencia de la hueste; su voluntad designa todo cuanto viven y cómo ocurre el fin de dioses y mortales.;.

Nadie osa desafiarla si quiere que su voluntad no acabe con todo lo que tiene y desea incluso en la muerte...

La joven tejía y tejía con rostro incólume; sin apartar los ojos traslúcidos de sus creaciones; de sus pensamientos y sentimientos más profundos; de sus quimeras y falsas ilusiones. Tejía el destino que una vez les fue dado; y pronto, al instante, les sería arrebatado; su cometido era aquel de por vida; su belleza no les engañaba con promesas de compasión.

En silencio esperaba la hueste; mirando los rostros de las tres hermanas; ninguno sabía lo que les deparaban; ni a que reino volverían si regresaban.

La Valkiria es la última de las hermanas; Morta, Átropos la llamaban; Skuld para aquellos hombres heroicos; que recibían su destino en su morada. Bajo Yggdrasil se reunía la hueste; en torno a la diosa de la muerte; uno a uno rememorando su vida; que pronto el destino apagaría. Ya tenía sus tijeras en mano; para cortar las hebras de los elegidos; unos irían al Valhalla, los espíritus guerreros; otros a Helheim, para recibir su castigo. Infierno, cielo y purgatorio; a todos custodiarían en su destino; cuando los hilos blancos, de los de oro y los negros; por la hermana Valkiria fuera cortados.

Segando su vida.


Dedicado a mi gentuzilla de Lenguas Modernas, por los clásicos.

08 marzo 2018

Laüstic's ode


¿Qué importaba la lluvia si en su interior brillaba la luz a raudales? La voz del océano era tan poderosa que no se podía rehuir...

Corría, corría por el roquedal
corría esquivando a los druidas
algo había anidado en su corazón
y ya no lo podía ignorar

Corría, corría por el roquedal
corría buscando a las dríadas
su mente un caos de luz y color
el hechizo que todo lo cambió

Su vida era el bosque pero anhelaba el mar, el canto de los pájaros no era tan seductor como el murmullo de las olas, que la deleitaba en su reino lleno de misticismo con promesas de eternidad. Y aunque fuera un ser de tierra no podía olvidar el océano, que con su oscura mirada y melodía interior la atraía a las profundidades de un piélago misterioso donde se perdería para siempre ahogada en sueños imposibles de un tiempo remoto...


Dedicado a Lucía, por su eterna sonrisa y temple.