19 julio 2012

Runa Oesed

La sala de castigo se encontraba inusitadamente silenciosa teniendo en cuenta que Sÿl, Thäis y Wherynn se encontraban en ella. La profesora Trelawney paseaba por el lugar hablando para si misma mientras observaba su bola de cristal, repleta de neblina, y las chicas trataban de ordenar los polvorientos ejemplares de adivinacion, las tazas de te y las velas aromaticas.

- Me agrada que mi aula sea hoy la sala de castigo para vosotras, requeria que mentes abiertas como las vuestras clasificaran mi rincon -comento con voz eterea. Las jovenes se miraron entre si y ocultaron sus sonrisas. Si por "mentes abiertas" se referia a que tenian una gran imaginacion y sabian como canalizarla, entonces si, eran idoneas para la adivinacion- ¿Como os va con los deberes?
- A mi muy bien, la lectura de manos de Sÿl resulta de lo mas interesante -respondio Wherynn.
- Quiromancia, querida.
- Si, disculpe...
- Las manos de Thäis tambien revelan cosas interesantes -dijo Sÿl- le va a ir de fabula en el amor.
- Pues Wherynn... -empezo Thäis, siendo interrumpida por una lechuza que penetro en la sala.

La profesora Trelawney recogio la nota que portaba el ave y la leyo rapidamente para despues salir de la sala diciendo que volveria enseguida.

- Fijo que era una nota de amor de Filch, que la citaba en los jardines...
- ¡Tu siempre emparejando a todo el mundo!
- Deja a Sÿl, yo estoy de acuerdo con ella... ¿no veis lo contento que anda ultimamente? -rio Wherynn.
- Este castigo es una tortura... me apetece robar velas -arguyo Sÿl.
- ¿Por?
- ¡Que se yo! ¡por hacer algo!

Wherynn tomo entre sus manos la bola de cristal de la profesora y comenzo a fingir que se concentraba imitando los gestos dramaticos de la mujer. Las otras rieron a carcajadas y esperaron a ver que hacia su amiga.

- Esperad... ¡estoy viendo algo! -exclamo Wherynn.
- No... ¿en serio? -dudo Sÿl.
- ¡Avalon! ¡tras la bruma! -grito la joven provocando mas carcajadas en sus amigas.
- A mi me haria ilusion adivinar algo de verdad... -comento Thäis cuando dejo de reir.
- Me gustan mucho las tablas lunares... la actinomancia es lo mejor. ¡Y la oniromancia!
- Dijo la de "lectura de manos". Actinomaaancia -enfatizo Sÿl con voz intelectual. Wherynn le arrojo una piedra preciosa y fallo estrepitosamente, de modo que el mineral impacto contra una de las tazas de te haciendola añicos.

Una niebla ambarina cubrio la estancia por un momento y las chicas se quedaron inmoviles, demasiado asombradas por la vision que estaban teniendo. Cuando la niebla se despejo, encontraron a la profesora Trelawney en el umbral de la puerta mirandolas con curiosidad.

- Magia Oesed... -dijo con voz susurrante.
- Imposible... 
- Lo es, querida. Los arcanos nos han revelado la forma de perpetuar las visiones que tenemos en sueños y hacerlas realidad por un instante.
- Que nitidez...
- Que pedazo de... -empezo Sÿl antes de interrumpirse. Wherynn la miro suspicaz y la chica se sonrojo- ¡no me referia a..!
- ¡No, no! prefiero no saberlo...
- ¡Pero que no...!
- ¡Ssssh!
- ¡¡PIZZA!!

Una mota ambarina se movio suavemente con la brisa y Sÿl la recogio entre sus dedos para despues volver a dejarla libre.

- ¿Pizza envenenada? -pregunto Thäis.
- Si... ¡era solo una idea! -añadio rapidamente Sÿl al ver el rostro de la profesora.
- La mente es compleja, querida. Nadie te juzga...
- Nadie, nadie... -afirmo Wherynn a pesar de la mirada asesina de su amiga.
- Podeis marcharos, queridas, debeis meditar acerca de lo que habeis contemplado...

Las chicas se retiraron apresuradamente por si la profesora cambiaba de opinion y esperaron a estar solas para hablar.

- ¿En serio viste pizza? -le pregunto Thäis.
- No...
- ¿Y has dejado que crea que viste una pizza envenenada? -rio Wherynn.
- Dije lo primero que se me ocurrio... luego me arrepenti, pero era tarde, ¿no?
- Entonces...
- ¿Vosotras que habeis visto? -pregunto Sÿl antes de que Wherynn completara la pregunta.
- El Bosque Prohibido -dijo esta.
- ¿De verdad?
- Si... y de hecho deberiamos ir a la biblioteca... en mi vision aparecia una runa y tengo la sensacion de que significa algo...
- ¿Intuicion? -insinuo Thäis.
- No se, era muy vivida...
- Como tus sueños -observo Sÿl.
- Si, tal vez, es posible...

Las chicas pasaron por delante del retrato de Sir Cadogan, que esgrimio su espada y asusto a su caballo, que abandono el lienzo.

- Señoritas... -saludo educadamente a pesar de que ellas le ignoraron.
- Voy la biblioteca, ¡nos vemos en la sala comun! -dijo Wherynn tomando un atajo a traves de uno de los pasillos.
- ¿Que..?
- Dejala, ya volvera -suspiro Thäis- vamos a la sala comun, quiero escribir en mi diario.
- Vale... -cedio Sÿl, aunque sospechaba que su amiga habia visto algo mas que no habia querido compartir. Menos mal que no era nada relacionado con su vision, ¡pero que pedazo de..!



Dedicado a Sylvia, ¡feliz cumpleaños Slytheriana!

Rhythm of the night

El aire nocturno les rodeaba con su frio abrazo mientras volaban hacia Körm. Adoraba aquella sensacion de libertad, tanto que si por ella fuera no haria otra cosa aparte de surcar los cielos en las noches eternas que se presentaban ante ella. Eternas, siempre y cuando aquel vampiro no tuviera razon...

- ¡Laguna Körm! -dijo Crälos señalando una pequeña extension de agua en el horizonte.
- Oye... no preguntamos que aspecto tenian esos documentos... -comento Râsky, seria.
- Digo yo que serian folios y eso...
- ¡No, hombre! me refiero a que tendran montones de papeles, ¡y nosotros ni una pista!
- Da igual -contesto el joven, despreocupado- no hay tarea que se nos resista.

Los dos amigos sobrevolaron la zona hasta encontrar una pequeña cupula de cristal, que dedujeron era la base humana, y descendieron en sus proximidades. Rasky comenzo a caminar de puntillas mientras Crälos paseaba tranquilamente por los alrededores buscando la entrada al lugar.

- ¡Crälos! -susurro la joven de forma casi inaudible.
- Dime.

- ¡Chss! ¡mas bajo!
- Dime -repito de nuevo arrodillado y con su voz mas gutural.

- ¡No hagas el tonto! ¡esto es serio!
- Estas muy rara, si hace un momento en la fiesta te lo tomabas a broma...

- Lo he estado meditando... tal vez tenga razon, tal vez el destino esta en nuestras manos...
- ¿Intuicion femenina?
- No se... -musito Râsky, cuya mirada se perdio en el vacio.


La melancolia se habia vuelto a apoderar de ella. Temia el fin de la existencia, de la libertad que poseia, de perder todo lo que amaba... La niebla que la rodeaba parecia nublar sus pensamientos. Suerte que tenia a Crälos a su lado, siempre parecia optimista. O al menos, dispuesto a hacer alguna tonteria para que sonriera de nuevo.

- Es el Ölyne mas emocionante de las ultimas decadas, ¿eh? -comento algo mas animada.
- Mujeres... creo que he encontrado la puerta.

El joven señalo un diminuto pomo de metal en la cupula y trato de abrir la puerta. Naturalmente, estaba cerrada con llave.

- No entiendo por que de cristal... ¿no se supone que guarda secretos? -pregunto Râsky.
- La mejor forma de ocultar un secreto es poniendolo al descubierto. Me refiero, al hacer la construccion transparente nadie imaginaria que custodia algo de importancia...

- Bueno, ¿entonces la rompemos?
- ¡Ala, que bruta! seguro que hay un forma mas elegante de acceder... -comento Crälos mientras cogia una piedra.

Un sonido metalico rompio el silencio y Crälos mostro ufano el cerrojo destrozado a Râsky, que lo arrojo en unos setos cercanos tras examinarlo con poco interes. Despues, los dos amigos penetraron en la estancia sigilosamente, aunque como bien habia apuntado Crälos los humanos tenian poco oido para poder escuchar sus pasos normales.

- Documeeentos, documentiitos, ¿donde estaiiis? -pregunto el joven en un susurro.
- Si tienen camaras de seguridad la hemos fastidiado... -dijo Râsky.
- Pues fijo que tienen, pero a nosotros no nos pueden grabar.
- Eso son supersticiones...
- No, no, el freaky de la gimkana me dijo que habia inutilizado las camaras. Este plan ya estaba trazado mucho antes de que nos lo encomendaran... -le explico Crälos con voz conspiratoria.


Ambos descendieron por unas escaleras hasta una sala repleta de estanterias y papeles y se pusieron a rebuscar al azar. Graficas, calculos interminales, tablas numericas y formulas complejas era todo lo que podian ver, pero nada en referencia a la misteriosa evolucion climatica de la que les habian hablado.

- ¿Y que pasa si regresamos sin los documentos? -pregunto Crälos tras un largo rato.

- Me parece que tendremos que averiguarlo... porque yo no encuentro nada.
- Bueno, echamos un ojo a la otra sala y nos largamos, pronto amanecera.

La estancia contigua era algo mas pequeña, por lo que la examinaron con rapidez. Râsky inspecciono las paredes, el suelo e incluso el techo por si habia algun tipo de abertura secreta que pudiera contener sus documentos, pero no la encontro. Tras hacer lo propio con las anteriores salas, ambos jovenes decidieron partir hacia donde los esperaba el de la gimnaka.

- Que lastima... ahora estoy intrigado. ¿Realmente la tierra volvera a ser la misma?
- Todo esto me parece muy sospechoso... si en ese sitio estudian el cambio... ¿por que no hay ningun documento que lo acredite? -razono Râsky.
- Es posible que los hayan ubicado en otro lugar mas seguro...
- ¿Pero donde?
- Que se yo, no estoy para adivinanzas. A mi que me digan donde cogerlos y los consigo, pero que no me hagan buscarlos en plan mapa del tesoro...
- Oh...
- ¿Que?

Râsky tan solo señalo al horizonte, donde el primer rayo de sol comenzo a brillar.



Dedicado a Vero, ¡feliz cumpleaños guapa!

22 junio 2012

Sanomi

Un recondito paraje mostraba su esplendor
entre el denso ramaje; con todo su fulgor
ardia aquel fuego, libre de verdad,
donde el escritor encontraba su razon,
su serenidad.


Silencio fatuo, razon mermada,
pensamiento oblicuo, voz callada.
Ninfa durmiente, penumbra rasgada,
brillo opaco, pasion atrapada.

Oculto entre la espesura un sentimiento bello
renace del olvido; el talento como un destello 
se forja en su alma inmortal, su creatividad,
el lugar que pertenece a los sueños
a la realidad.


Vision encantada, enigma sellado,
bruma ilusoria, ocaso dorado,
Paramo utopico, hechizo arcano,
quimera apasionada, ideal cautivado. 




Dedicado a Eduardo, ¡feliz cumpleaños misteriosu!