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05 abril 2019

Greek Ambient


El templo al despuntar el amanecer era tan plácido como el cielo estival. La pira ardía con el fuego sagrado colmado por los deseos implorados al santuario. La vi... Insondable... Mi ruego se arrugaba en el pergamino de mi mano. Tal vez era un imposible tan irreal como la ilusión que llenaba mi corazón en aquella mañana y cada noche cuando mi imaginación volaba libremente... 

La sacerdotisa del templo me miró con sus grandes ojos oscuros... Y entonces comprendí que mi destino estaba escrito en ese pergamino por mi... Quizá permanecer oculto lo hacía hermoso... Quizá el silencio lo hacía aún más especial... El vínculo entre el fuego y el agua en el santuario creó una visión sobre la esencia del manuscrito... Para mi no existiría ese deseo más allá de mi imaginación. La sacerdotisa sonrió y desperté...


Dedicado a Pedro, por las tardes de filosofía existencial.

10 enero 2019

The Tower in the Well


El orbe iluminaba la estancia creando mágicas iridiscencias de aire etéreo e irreal... Encerraba un poder inimaginable, hermoso y terrible como un enigma indescifrable... Cautivaba los sentidos con sus visos como el amanecer en un tiempo de otra era... Embrujaba desde el interior y su tentación era imposible de eludir, una ambrosía utópica incluso para los dioses ancestrales... 

Nÿlumien tiuval, ïloyne öâl 
äery ûral, hôyume sämbhâl 
Yvâlu ywan, ôryawu…      

Los antiguos conocían su poder y por ello lo enterraron en un lugar oculto y secreto... Las sacerdotisas lo maldijeron y los hechiceros custodiaron desde entonces su torre... Ninguno de los reyes de aquellos tiempos supieron encontrarlo, y su secreto se perdió en la noche...  

Y llegó ella, el druida más poderoso de su tiempo, la magia ancestral corría por las venas de su linaje. Conocía la leyenda de la llegada de la heredera de Nÿrm, la única con poder para ostentar el dominio del orbe. El orbe maldito siglos atrás por las sacerdotisas. El orbe custodiado por los hechiceros más poderosos. El orbe que aquella noche sería suyo al fin... Cuando se erigiera reina suprema de los druidas oscuros... Vio el universo reflejado en aquella esfera, todos los deseos de su corazón, la magia desconocida que anhelaba, los ojos oscuros de sus sueños... Y solo si tocaba el orbe todo aquello seria suyo. Alargó la mano y lo acarició mientras la luz que emitía la cegaba... 


El orbe iluminaba la estancia creando mágicas iridiscencias de aire etéreo e irreal... Encerraba un poder inimaginable, hermoso y terrible como un enigma indescifrable... Cautivaba los sentidos con sus visos como el amanecer en un tiempo de otra era... Embrujaba desde el interior y su tentación era imposible de eludir, una ambrosía utópica incluso para los dioses ancestrales...

Äyrêmi, namäi sûle
kûmpai, yäle, ûmlai vöse
önday wêre, ônhay büre ÿnre…

La luz en las profundidades del pozo era tan hermosa que todas las demás luces palidecían con su belleza. No conocía aquel lugar místico del océano de la existencia, cuyo abismo insondable la atraía con su fuerza irracional. El orbe yacía lejos, en su lugar oculto, mientras los claroscuros del agua se movían al compás de la melodía del piélago, alejándola del mundo físico y sus leyes hacia otro plano de la existencia más allá de toda imaginación...


Dedicado a Eva, aunque no recuerde sus sueños.

18 marzo 2016

Agua (Atlántida) (III)

I hear your whispers break the silence
and it calms me down
your taste on my lips, your salty kisses

La Atlántida, el reino de la mujer de agua, permanecía en silencio oculto bajo el océano. Era un mundo subacuático lleno de maravillas olvidadas y ruinas majestuosas de la antaño hermosa polis que llevaba su mismo nombre y que había desaparecido hacía ya tiempo del mundo moderno. Nadie conocía su verdadera antigüedad ni los secretos enterrados bajo sus aguas como ella, su custodia por la eternidad. Y nadie estaría destinado a conocerlos jamás, pues eran preciosos y frágiles como cristales que podrían quebrarse con la más sutil de las caricias...

They say I'm seeking up the danger
that one day you won't let me go 
(oh, I'll drown, you'll take me down)

La búsqueda de la iluminación y del conocimiento entre sus recuerdos era tan ardua como profundizar en sus místicas aguas. De cuando en cuando una corriente cálida atenuaba el frío que se había adueñado de su corazón, siempre en busca de lo desconocido. Sabía que la perdición no estaba lejos de aquel mundo abisal donde la visión parecía tan remota que la oscuridad cubría las imágenes que se creaban en su mente, inundada de voces, memorias y reminiscencias del pasado, tan vetustas como los muros derruidos de aquella fortaleza bajo el mar...

I need you Aquarius, enchanted I will have to stay
I feel you Aquarius, 'cause you the see set me free
you call to me Aquarius
(you call to me, you set me free)

El oráculo estaba cubierto de algas, que se movían al ritmo de las corrientes de agua, al igual que el palacio de la reina y su consorte y las ruinas del pueblo que estaba unido a él. La diosa penetró en el espléndido palacio y fue a la sala del trono. Las joyas y las constelaciones del mismo aún brillaban en su posterior. La reina tomó una estrella, una luna y un sol, y sonriendo casi en contra de su voluntad, prosiguió su búsqueda. Tras ello, pasó por la Galería Delfín, que parecía profetizar el destino acuático de la Atlántida desde tiempos inmemoriales...

I relinquish to you powers
from your grasp I just can't hide
I missed the danger I had to conquer
you made me feel alive

El palacio poseía una magnífica biblioteca, cuyas vidrieras rotas aún conservaban toda su belleza de antaño. Los pergaminos, manuscritos y volúmenes se deshacían en las aguas, a las que entregaban todos sus secretos escritos en tinta. La diosa recogió un pedazo de cristal irisado y se fue del lugar hacia la Torre del Sol. Tanto ella como la Torre de la Luna eran los antiguos miradores de la isla, y ocultaban galerías y pasadizos que unían su destinos con los del palacio. Erigidos por los antecesores y perdidos en el océano por la fuerza del volcán...

They say I have to be aware
that one day you won't let me go
(oh, I'll drown, you'll take me down)

Le encantaba aquel mundo cautivador y todos los enigmas que poseía. Desde la Torre de la Luna, contempló todas las maravillas que tenía en su poder y junto a ellas comenzó el ritual del deseo. Las aguas se movían al compás de su melodía perdida en el océano y los seres de aquella realidad se unieron a su danza efímera mientras las imágenes de Astralia que creaba la inmensidad del agua abrían el portal a un mundo hermoso jamás visto en el reino mortal de la realidad. No existía ni en los recuerdos ni en el imaginario de su pueblo, solo en su interior...

I need you Aquarius, enchanted I will have to stay
I feel you Aquarius, 'cause you the see set me free
you call to me Aquarius

Sentía la libertad de sentirse encadenada a aquel misterioso mundo acuático en el olvido. Las voces de las profundidades eran dulces y siniestras, y la atraían a su abismo y sus ruinas ocultas. Dejó que el sol, la luna y la estrella oscilasen con la cadencia del mar a su alrededor y se fijó en un pequeño reloj enterrado en la arena mientras movía el pedazo de cristal irisado entre sus dedos. Lo tomó en sus manos y suspiró. El tiempo de su mundo se había acabado. El trozo de cristal irisado brilló con la luminosidad del océano al igual que el sol, la luna y la estrella...

I long for you, Aquarius
I need to be with you again
I fear you, Aquarius
my destiny 'till the end

La Atlántida, el reino de la mujer de agua. Un mundo olvidado en el océano tras su decadencia donde se perdían los mortales en busca de los recuerdos de sus sueños más profundos. Sus enigmas nunca serían descifrados, pues pertenecían a la antigüedad, y sus secretos se perderían por siempre jamás en los océanos custodiados por la inmortalidad de las aguas. Su reino abandonado a la esencia de un recuerdo, del más sutil de los espíritus, cuya existencia para ella jamás sería olvidada... La reina de la Altántida se fundió en el agua y se desvaneció para siempre...


End part III