23 enero 2010

The river of her dreams

El rio de mis sueños fluye de forma fragmentada en los antiguos escenarios en bosques y mansiones. Curioso mundo el onirico, donde la imaginacion reina y la razon descansa...


Un sueño:

Estoy sentada en un sofá al aire libre con Lorena Barquín repartiendo tuppers a la gente de la facultad porque va a haber una gymkhana. Cada tupper tiene un número y así se hacen grupos o algo así. De repente veo un televisor en el que echan un video de The Rasmus y me pongo a cantar la canción, que era una de las nuevas de Tokio Hotel (xdd) Se acerca Pe entre otros para que le de el tupper (son tres por persona) y le toca el número 640. Cojo los míos (uno es el 641) y me alegro porque a lo mejor hacemos grupo. Cuando acaba el reparto todo el mundo se va y me quedo recogiendo con Lorena. Al acabar vamos hacia el sitio de la gymkhana pero a medio camino me doy cuenta de que me deje los tuppers en el coche así que le digo a Lore que me espere y voy a buscarlos.
Cuando llego al coche me encuentro con una mujer super rara que me pide dinero. Se acerca mucho y me da bastante grima, por lo que le pido que por favor se aleje, que no me gusta que se me acerquen tanto, y le doy un euro y unos siete céntimos. De repente se vuelve guapa y me da un folio cuadriculado escrito a mano con boli azul que era una carta del rey Arturo en la que decía que estaba en coma y no se qué más porque sólo leí las dos primeras líneas. Me doy cuenta de que es un gran descubrimiento para la literatura y le doy un abrazo a la mujer en agradecimiento. Luego se aleja, regojo mis tuppers y me voy con Lore.
Por alguna razón acabo en lo alto de una cuesta que está al lado contrario de donde estaba en el coche y echo a correr para no llegar tarde. Tras mucho correr paso por delante del coche y me fijo en que dejé la ventanilla un poco abierta pero la dejo tal cual porque no me apetece pararme más. Me tranquilizo cuando paso por delante de otros coches y también tienen las ventanillas algo bajadas y al final llego con Lorena y marchamos hacia el prado de la gymkhana.


Alassie oloori.



Dedicado a Vero (Rasky) por la amistad a distancia.

15 enero 2010

Gweht!

Abrio la puerta de la cabaña con fuerza y cerro de un portazo. ¿Quien se creia ese Jason? El camino de vuelta habia logrado enfurecerla, pues para escapar de Slâazar habia dado un tremendo rodeo y ahora le dolian los pies. Si tan solo hubiera tenido cerca su escoba... ¡que escobazo le habria dado a Jason!

Toc toc toc


Niree blandio con ira su varita e hizo que la puerta se volviera transparente. ¡El amigo rubio de Jason! ¿que querria? se pregunto mientras se acercaba a la puerta. Oyes, pues de cerca no estaba nada mal...

- ¿Si? -pregunto al joven que la observaba con una mirada serena.
- Lo siento... -dijo un chico que aparecio tras el rubio.
- ¡¡Jason!!
- Jonas...

De un tiron lo metio en su cabaña y cerro la puerta dejando al otro chico fuera, que curiosamente no se inmuto y fue a sentarse bajo un arbol cercano.

- ¿Pero como te atreves a venir? -pregunto Niree al chico, que curioseaba entre sus pociones.
- Pues... soy un valiente -dijo distraidamente mientras cogia una botellita purpura -¿que es esto?
- Pocion de amor... ¡pero sueltala!
- Vale...

Niree se giro y miro hacia la puerta, que aun era transparente, y contemplo al rubio.

- Tu amigo se parece muchisimo a...
- ¿Me invitas a un chocolate?
- ¿Coomo? -pregunto Niree. El chico este era muy tonto...

- Dicen que haces el mejor chocolate de toda la region.
- Ya... hagamos un trato. Yo te hago un chocolate si me ayudas a vengarme de Slâazar.
- Dijo que romperia mi guitarra...
- Le hare un hechizo y jamas podra encontrarla.
- ¡Vale!

Niree se fue a la cocina a preparar el chocolate mientras Jonas cogia la botellita purpura y la escondia en su chaqueta de cuero. Al poco Niree regreso con dos tazas llenas de humeante chocolate y algo mas alegre.

- ¿No invitas a tu amigo?
- Tranquila, sabe cuidarse.
- Bien... a ver cariño, ¿que podemos hacer contra Slâazar?
- Pues no se... ¡mira, se asoma por la ventana!
- ¿¿QUEE?? -grito Niree girandose a la ventana, momento que Jonas aprovecho para verter el contenido de una botellita verde esmeralda en el chocolate de la brujita y añadirle rapidamente un pequeño cristal amarillo palido.
- Ah, debo... de haberme equivocado... -disimulo.
- Anda... tendre que hacer un hechizo para que nunca encuentre mi cabaña... -Niree tomo un sorbo de chocolate mientras le daba un golpecito a las botas del chico.
- Esas botas con espuelas no te favorecen...

Una nube verde les envolvio momentaneamente y desaparecio en una voluta.

- Cariño...-dijo Niree con su voz mas suave- ¿no querrias haber cogido la botellita verde OSCURO? -acabo gritando.
- Yo... no... no se...
- La botellita verde oscuro contenia pocion para poder dominar la voluntad de alguien durante unas horas... ¡la verde esmeralda para viajar a una mente!
- ¿Pero como sabes..?
- ¡¡Porque lo leo en tu cara de pan!! ¿en quien estabas pensando?
- Nadie... -se sonrojo el muchacho.
- Voy a olvidar tu plan pensando que seguramente Slâazar te ha robado la dichosa guitarra...
- ¿Lees la mente?
- A ver, dime en quien estabas pensando -lo ignoro.
- Pues... en una chica...
- Menos mal, ya me parecia a mi que...
- ¿Que? -se ofendio Jonas.
- No, nada cielo. ¿En quien?
- Pues... en una joven de mi aldea, de largo pelo castaño, ojos oscuros y tez palida... ¡y siempre grita mi nombre!
- Pues veamos como salimos de su mente -dijo Niree levantandose del sofa.
- No... es que... le añadi fluor...
- ¡¿Oraldine?!
- ¡Fluor! entonces tu sabras en quien estabas pensando...
- Encima potenciando los efectos... ¿y tu como sabes tanto de pociones?
- Leo. ¿En que mente estamos? -pregunto mirandola con media sonrisa.
- En la tuya desde luego no... en... ¡ay, que mas da! yo te saco.

Niree se levanto y le dio la espalda a Jonas. ¿Como iba a decirle que pensaba en Nêither, el aprendiz de brujo? si simplemente le habia recordado al oler el chocolate... que bien olia...

- ¿Tu cabaña esta en su mente? -pregunto el chico extrañado.
- ¡Calla!

Ambos salieron de la cabaña a un extraño mundo de fantasia agradablemente perfumado y repleto de niebla, en el que de vez en cuando se veian ordenadores archivando informacion que venia de todas partes.


- ¿Por que hay tanta niebla?
- Debe de estar dormido, antes de soñar...
- ¿Asi que es un chico?
- Si... -Niree suspiro, puso una mueca y empezo a caminar dando pequeños grititos.
- ¿Que haces?
- ¡Me duelen los pies! ¡¡¡AAAH!!!
- ¿Que?
- ¿¿Que es eso?? -pregunto Niree algo asustada señalando a un joven de pelo enmarañado.
- Uno...
- Es igual que Eduardo Manostijeras... o peor... parece un arañon... -dijo mirando su pelo.
- Que exagerada... ¿por que pensara tu chico en ese?
- Sera que lo ha visto por ahi... ¡¡y no es mi chico!! ¡Mira, se sale por aqui!
- ¡¡Venga ya!! -dijo Jonas al ver que Niree se dirigia a una puerta que ponia "exit".

Atravesaron la puerta y para asombro de Jonas reaparecieron en la cabaña real de Niree como si nada hubiera ocurrido.

- No puedo creerlo...
- Asi es la magia. Y ahora hablemos de como recuperar tu guitarra...



Dedicado a Irene, ¡feliz cumpleaños churri!

07 enero 2010

The Seven Oceans

Habian pasado unos cuantos meses desde su ultima aventura y alzaran donde alzaran la vista solo se veia la vasta extension del mar. Un par de jovenes se encontraban en cubierta mirando hacia el horizonte y charlando.

- Es vasta hasta decir ¡basta! -comento Ione a su amigo Trova, aburrida de tanta agua y tan pocas emociones.
- Si, me pregunto si arrojando al Capi tendria algo mas de interes -contesto Trova, cuyos ojos parecian aun mas azules al reflejar el mar.
- Jajaja, no creo... al fin y al cabo es el unico que nos proporciona alguna diversion. ¿Recuerdas la semana pasada cuando se le atasco la navaja en aquel tablon, lo arranco y se lo llevo a su camarote?
- Si -dijo Trova sonriendo- pero eso no es suficiente para entretenerme.

Suspirando, Ione cogio su flautin y comenzo a tocar una alegre tonada marinera. Algunos bucaneros se acercaron y comenzaron a bailar entre ellos torpemente, haciendo que esta vez Trova se riera de verdad.

- ¡Se acerca una tormenta! -dijo el Capi con voz tetrica, apareciendo con una indumentaria con la que parcialmente se ocultaba entre los colores del barco- ¡arriad la vela mayhor!
- ¿Seguro? -pregunto un bucanero listillo- creo que lo mejor seria dejarla puesta para alejarnos rapidamente aprovechando el viento del este.
- Make me an offer... -contesto el Capi imitando al padrino.
- ¿Perdon? -pregunto el mismo bucanero.
- Hazle caso anda, el sabra -interrumpio Trova- ademas, ya esta empezando a llover y como una racha fuerte de viento nos haga naufragar me las pagaras.

Ante esas palabras los demas marineros decidieron seguir las ordenes del capitan y arriaron la vela. Ione siguio tocando el flautin hasta que alguien le pidio amablemente que colaborara con la tripulacion y esta empezo a trabajar como lo hubieran hecho tres marineros, razon por la cual tres bucaneros corrieron disimuladamente a refugiarse en la bodega de la fuerte lluvia que en aquel momento azotaba el barco.

- ¡Coged esa soga! ¡atadla al cañon! -gimoteo el Capi, viendo que su precioso barco empezaba a hundirse por culpa de la tormenta.
- ¿No seria cosa de ocuparnos de los que han caido por la borda? -pregunto Trova.
- ¡No! ¡ellos saben nadar! ademas hay una isla ahi mismo.
- Que casualidad... -penso Trova mirando hacia donde el Capi señalaba.
- ¡Pero son seres humanos! -grito Ione mientras le acercaba la soga.
- ¡Mi barco no se puede defender!

Una ola gigantesca engullo el barco durante unos minutos haciendo que la mayoria de la tripulacion cayera por la borda.

- ¡Mi barco! ¿¡que haces!? -pregunto el Capi a Ione, que estaba arrancando uno de los tablones con mariquitas talladas.
- ¡Hacer algo util! -dijo, y se arrojo por la borda seguida de Trova, que habia arrancado el timon y en ese momento le echaba una soga al Capi atandolo por la cintura.
- ¡¡¡Aaaah!!! -grito este.
- ¡Asi no se escapara! -dijo Trova manteniendolo a flote mientras el barco se hundia -¿no querias emociones?
- ¡No asi!

Tras un largo rato manteniendose a flote a duras penas agarrados a distintos objetos del hundido barco y con el Capi meciendose comicamente encima del timon, la tormenta amaino. Los tripulantes, todos sanos y salvos, trataban de encontrar una solucion a su arriesgada situacion.

- ¡Tierra a la vista! -grito uno que agarraba un catalejo.
- ¡Que suerte! -suspiro Ione, que se cansaba de agarrar al lloriqueante Capi.
- No puede ser... la tormenta a debido desviarnos muchisimo -dijo Trova.
- ¿Por?
- ¡Es Nymrä!
- ¿Otra vez?

Haciendo uso de los tablones llegaron a la isla agotados y casi al anochecer.

- ¡Mira! -dijo Trova casi sin aliento pero riendose- ¡la bandera!
- Jajaja, si, la bandera...
- ¡La isla del tesoro! -se alegro Capi- tal vez ahora entre todos podamos encontrarlo. ¡Pero antes, un castillo de arena!
- ¡¡Pero que no hay tesoro!! -se impaciento Trova, que estaba hambriento y helado y no entendia como el Capi tenia energias para comenzar a construir un castillo.
- ¿Ah?
- Vamos a hacer un fuego -propuso Ione- mañana quizas podamos acercarnos al barco hundido y coger cosas utiles.
- Bienvenidos a Robinson Crusoe -dijo Trova, y se fue junto a Ione a buscar madera.




Dedicado a Jose y Violeta, ¡feliz cumpleaños majos!