Mostrando entradas con la etiqueta escritura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escritura. Mostrar todas las entradas

28 septiembre 2020

My lost tales (Beyond memories)


Cuenta la historia en un lienzo morado, 
cuenta la historia en un lienzo sagrado, 
en la memoria narra el lienzo que nunca será olvidado...

Cuenta la historia que la dama comenzó a escribir unos poemas cortos y sencillos narrando sentimientos ocultos.
Aliteraciones, similicandencias, paronomasias, mil y un metáforas, metonimias y alegorías componen su estilo.
Y de escribir se enamora, y las musas son sus amigas, 
los sentimientos fluyen y la escritora encuentra así su paz.

El mundo cambia alrededor, ella no...

Mejora la escritura, cambian las musas, sigue escribiendo y de pronto el caos se apodera de su mente en un remolino... Aunque sigue escribiendo las palabras no fluyen... 
Y es cuando conoce Astralia y Sovngarde... 
(por no elegir la musa adecuada casi se acaba, casi se apaga)

Nace la música, nace la armonía perfecta con la música, 
vuelve a escribir colmada de inspiración, 
la historia nunca terminó y los portales de Astralia son bienvenidos de nuevo en su mundo, 
pero la sombra de la oscuridad se acaba cerniendo allí, 
ella sabe que los portales se cierran aquí y así 
volverá a escribir cuando llegue el fin. 


Dedicado a las maravillosas composiciones que han sido mi inspiración.

21 septiembre 2018

Unraveling (Sythesis)


Me encontraba sola en los jardines de Astralia en busca de la inspiración, aún cuando sabía que sus puertas eran imposibles de forzar. Mi mente recorría viejas historias a las que había dado vida, pensando que quizá por un tiempo sería incorpóreas por mi culpa, por perder la visión. De un sueño surgió la idea de ser su espíritu, la voluntad que regía sus dones me era idílica y me alejaba de mi mundo de oscuridad. Y durante largos años me perdí y me encontré en el abrazo de Astralia, mi fragmento de eternidad cuando los pilares del mundo real se desmoronaban y quería serenidad... Desde Astralia mi mente realizaba viajes astrales a los confines del mundo, donde la imaginación sin límite se mostraba gloriosa con la majestuosidad de los albores del tiempo, cuando los primigenios seres de Astralia decidieron plasmarla en el mundo real para que jamás cayera en el olvido... 

La teoría de las esferas, la Teoría de las eternas historias, la Teoría del mundo eclipse... ¿Cuál describía mejor a la bella Astralia? ¿Son sus seres simples mortales o seres extraordinarios con dones inusuales rozando lo imposible? Me encontraba en aquel jardín filosofando sobre mi propia existencia y el laberinto que se tejía en mi conciencia fruto de las quimeras... Temía perderme en Astralia y traicionar su voluntad porque mi mente ya no parecía tan creativa... 

Me encontraba sola en los jardines de Astralia en busca de la inspiración, aún cuando sabía que sus portales se habían cerrado para mí. Mi negatividad había clausurado los arcos de la belleza de aquel mundo perfecto que venía una vez más a salvarme de mi misma, su ser de inspiración. No era presente, ni pasado ni futuro, solo un impás sin sentido de aquella historia en mi mente, porque nunca he dejado de escribir ni de ser su fuente de inspiración. Nunca he dejado de ser un ser de Astralia porque mi propia naturaleza me lo impide y la visión no puede ser negada ni encadenada... 


Dedicado a los seres de Astralia cuando se quedan en el silencio.

13 septiembre 2018

My Indigo


Sonidos escalofriantes... Las imágenes de oscuridad se sucedían en sintonía con sus ominosos pensamientos... El abrazo de una pesadilla... La melodía de la muerte... Y en lo profundo de la sala un libro de hechizos con el que desterrar las tinieblas que nublaban su corazón emponzoñado, durante largos años enterrado, un libro de paz y sosiego para calmar su sed de venganza... 

Volvía al altar del sacrificio, volvía cubierta de sangre, con los sonidos de la locura susurrando en sus oídos ensordeciendo todo a su alrededor... Acarició las páginas gastadas del libro y cogió la pluma impregnada de tinta negra, rasgueó sus pensamientos y al punto se sintió mejor y más fuerte... La oscuridad se encerraba en las hojas y se convertía en historias, pequeñas piezas de perfección en su caótica mente transformadas en maravillas llenas de hermosura... 


Dedicado a Mirela, desde el abrazo de la oscuridad.

13 enero 2018

Cohkka


La mansión estaba derruida por dentro, donde solo quedaban miles de recuerdos muertos. Solo los fantasmas del pasado quedaban como testigos de la destrucción que se había producido hacía ya siglos. Pasear por sus estancias era una condena que nunca olvidaría, atada a sus muros oscuros y vacíos de por vida. No tenía sentido luchar contra lo que era inevitable, solo abrazarlo y dejar que la niebla con su beso lo borrase.

¿Pero por qué si era feliz seguía sintiendo la oscuridad? ¿Nunca se libraría de su maldición en su interior?

Luchaba siempre contra una marea inexorable que la arrastraba. Los muros de la mansión sangraban oscuridad que la rodeaba. Su eterna presencia no conocía lo efímero y se arraigaba. Solo había una sentencia justa dentro de su albedrío, bailar junto a ella por siempre sin caer en el abismo.

Nunca caería en el abismo de la oscuridad, había aprendido a bailar y dejarlo pasar. 

Las puertas de la mansión se cerraron y la poca luz que había se extinguió. ¿Y a ella qué le importaba si brillaba con luz propia? No temía aquella sensación tan opresiva que la ahogaba. Había aprendido que la mansión era una parte de su realidad.

La locura se cernía sobre ella constantemente como un animal salvaje que controlaba sus impulsos. 

Caminar en el abismo de aquella mansión era algo natural para ella, que no temía su oscuridad tan conocida y a la vez desesperante. El océano vesánico y el rumor de sus olas eran su melodía particular en la subjetividad del sufrimiento que cada uno esconde. Pero aquello ya no la atormentaba porque conocía la mansión a la perfección y sus escondrijos. Su interior se convertía en un inmenso espacio de creatividad. La oscuridad se convertía en exquisitas composiciones. No había motivo para temer lo que era parte de su genio creador aunque fuese algo que podría destruirla con el tiempo en su mansión de tortura.
Las pesadillas son parte de los sueños que moran en nuestro interior. Los artistas viven atormentados en su océano de oscuridad. Y aquella mansión representaba todo lo que odiaba de si misma y le permitía ser un ser creativo con un don para la escritura.

Destruir aquella mansión sería destruir su esencia y liberarse para siempre del dolor, pero no podía acabar con lo que amaba solo para no volver a ser torturada por su propia mente. Vivía la maldición de los genios condenados a existir en la oscuridad sacrificados a su mácula que los convertía en dioses...


Dedicado a los seres de Astralia. 

11 junio 2016

Amber Spirit

Sellado en la tumba de piedra,
en el muro de niebla por el que trepa la hiedra,
invoco a los poderes ancestrales
en busca de la iluminación.

El sepulcro comenzó a resquebrajarse y la niebla del muro la rodeó para ocultarla en su abrazo de sus enemigos. La hiedra brillaba misteriosamente en la oscuridad con sus tonalidades rojizas y cálidas, fruto del otoño que había nacido en su corazón de tinta. Una potente luz emergió de la piedra y sus ojos se perdieron en las hermosas iridiscencias argénteas que manaban de su interior. Un cofre surgió de la tumba y lo cogió suavemente en sus manos, sintiendo el poder que se hallaba consigo en aquel instante.

El cofre era muy hermoso, de madera con incrustaciones de rubí y estrellas simbolizando algunas constelaciones. En realidad se trataba de tres cofres unidos que otorgaban a su dueño el poder absoluto de la inspiración, los secretos de aquel mundo que no podía ser nombrado, pues casi todos desconocían su nombre. Con suavidad, lo puso en la fría tierra del cementerio y lo acarició con ternura para después tratar de separar las tres partes. El cofre permaneció unido e indestructible.

La niebla la rodeaba pero podía ver a través de sus jirones sus miradas oscuras, esperándola. Brillando con malignidad esperando su fin. Su demonios... Acariciando de nuevo el cofre, cambió de posición las estrellas creando nuevas constelaciones, tratando de encontrar la manera de resolver aquel puzzle misterioso para revelar todos sus enigmas. Uno de los tres fragmentos osciló entre sus dedos y se abrió. Ante sí vio una espiral de luz y oscuridad de la que fluyeron varias notas musicales que componían una melodía que había escuchado en sueños y no podía recordar. La pieza se cerró por si sola con fuerza y ella suspiró. Volvió a cambiar la posición de las constelaciones y se fijó en los círculos concéntricos de los cofres y cómo nunca cambiaban de lugar. Poseían símbolos desconocidos para ella... ¿Tal vez runas antiguas?

La niebla se desvanecía por momentos, sabía que su abrazo ya no duraría mucho. Ni sus miradas. Uno de los cofres, el más grande de todos, vibró en sus manos cuando las constelaciones se alinearon con el rubí del astro principal. Con cierta curiosidad lo abrió lentamente... y no pudo describir su interior. Un reflejo de sí misma, un espejo hecho pedazos... y mil sensaciones e intuiciones que no sabía si eran reales o solo se encontraban en su imaginación. Cerró el cofre y volvió a suspirar. Las imágenes de las constelaciones que formaban el cofre ahora le recordaban a peces, al mar, al origen de la vida... Los sonidos de su alma... Todo estaba en su imaginación, aunque anhelara que no solo fuera así... Prosiguió moviendo las constelaciones tratando de abrir el último cofre, puesto que aunque sabía que los tres podrían abrirse al mismo tiempo y concederle el poder supremo, aún no era digna de él, y quizá nunca lo sería... Ignorando la lágrima solitaria que resbaló por su mejilla, cambió de posición las estrellas de oro y rubíes en busca del secreto del tercer cofre y su interior mientras la niebla cada vez se alejaba más de ella...

No se abría. Acarició la madera con suavidad y la lágrima de su rostro se derramó en ella, haciendo que las estrellas brillaran con fuerza y el tercer cofre se abriera. En su interior había... espíritus de hojas... no sabía describirlo de otra forma. No podía rozarlos siquiera, pero algunos de ellos levitaron suavemente atrayendo a la niebla para que sus enemigos no pudieran leer sus palabras. "Todo lo que podia vislumbrar era una antigua rueca en la que labraba su destino y el laberinto que los hados habian tejido para ella..." rezaba uno de ellos. "Aquel mundo quimérico de oscuridad precisaba una luz que le devolviera la vida. La existencia de su presencia traía consigo la destrucción de los misterios."... "Yrünie närym büryl vöem nörae nÿrenm, rëlyrae nüryev yürmai nërykn röeuam. Wherynn Wöldn nÿem orüdae vÿk düem nÿdae." Algunas de las hojas solo contenían imágenes... Un jardín, una biblioteca, lugares en penumbra, un desierto... Las hojas se deslizaron a su alrededor y volvieron al interior del cofre, que se cerró con una nota musical. Lo cogió y lo escondió en uno de los pliegues de su túnica, cerca de su corazón. Con el poder que le había sido otorgado, alzó la otra mano y creó una luz que confiaba pudiera ahuyentar a las sombras...


Dedicado a Carmen C. por ser tan cool, xdd.

19 febrero 2014

Nightingale's lay

Cómo puedes escribirle a la luz si eres plena oscuridad... cómo puedes escribir al sol si eres la luna... cómo puedes escribir a la lluvia desde el desierto... cómo puedes dejar que la inspiración fluya desde un corazón que no le pertenece...

Su mirada se cruzó con el vacío, y los ojos del abismo sonrieron desde la oscuridad. La lluvia cubría aquel lugar con su danza eterna, anegando sus sentimientos hasta que se derramaron por todo aquel paisaje desolado. El mar de nieve cubría con su frío manto helado la naturaleza agonizante que trataba de sobrevivir a aquel arduo invierno. Hacía una eternidad que era invierno...

El, sin embargo, permanecía en pie, buscando el rastro de la primavera. Cualquier brote, cualquier melodía que le recordara que una vez el día estuvo de su lado, aunque nunca se hubiera dado cuenta. La luz había iluminado su realidad, pero no había sido capaz de captarla en toda su esencia. Se había perdido en la noche de los tiempos y ahora ya no podía ver ninguna... 

Sin embargo, sentía esa cadencia. Sentía que fluía en su interior, cálida y dulce, como el rocío al amanecer. Sentía que relucía en un rincón recóndito y olvidado de su mente, bella como una rosa roja que acaba de florecer llena de vida. Sentía que el invierno solo era la promesa de una hermosa primavera que estaba por llegar, donde la luz brillaría tenuemente para que el misterio de su existencia nunca fuera revelado.

Se engañaba. Aquella primavera no llegaría jamás. No por si sola. Al igual que el invierno, un destello la provocaría más allá de todo entendimiento. En realidad lo entendía a la perfección, pero no podía dejar de perderse en las figuras, las metáforas y los enigmas. Así era su naturaleza. Con mirada serena contempló aquel inmenso mundo que le rodeaba y que solo a el pertenecía. Sus luces y sus sombras, sus secretos e incógnitas, todo aquello que deseaba compartir o que permaneciera silenciado. Todo aquel mundo que era el fiel reflejo de su personalidad. Toda su realidad. 



Dedicado a Noelia, por su elegancia.