Mostrando entradas con la etiqueta místico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta místico. Mostrar todas las entradas

06 mayo 2019

Kingdom Reigns


Y esa era la otra realidad, en los confines de la imaginación y el tiempo, donde solo existíamos para un sueño... 

Un reino místico oculto más allá de las montañas nevadas donde la voluntad de los sueños se hace realidad en lo etéreo. Los cerezos en flor llenaban el aire con sus pétalos rosas en una eterna primavera tan idílica y hermosa como el origen de las estrellas. La armonía se notaba en su ambiente de aromas dulces y en su cielo azul, por el que se movía la isla ingrávida. 

Y la quietud era tan silenciosa que los sueños se perdían, encerrados en la belleza de su serenidad sin un camino traslúcido que los llevara más allá... ... …

¿Qué ocurre sin sueños? … … … Se pierde la esencia … … … Siempre … … ¿Dónde queda la divinidad? … … Muere… … Desaparece... … Se cierran sus portales... …  Astralia… … Sovngarde… … 

Y resurge como las cenizas de un ave fénix que resucita donde ambos mundos se encuentran y su unión crea una aurora rodeada de pétalos y dones que crean ilusiones y los sueños vuelven a conquistar el mundo con su verdad. La iluminación y las sombras siempre han convivido en perfecto equilibrio, pero a veces el equilibrio se rompe... y se desvanece... en un eclipse.

La oscuridad cubrió ambos mundos desdibujando los límites de la realidad... Y la diosa descendió del firmamento... 

Tal vez el Edén era demasiado perfecto para ser un solo mundo... Tal vez el paraíso era la eufonía de dos mundos de contraste donde luz y oscuridad serían reinas del lugar... Aquella noche los elementos de ambas realidades tomaron caminos divergentes jurándose amor eterno en la sensualidad de la imaginación... Astralia y Sovngarde, los mundos de creatividad desde el origen del más allá, donde las quimeras y entelequias del mundo místico primigenio resucitaban a voluntad para regresar a la tierra de los mortales a través del camino traslúcido de la imaginación... 


Dedicado a Tarquin, por su dulzura.

24 noviembre 2017

Viking Aurora (II)


El sonido del mar rompiendo en los acantilados tenía un efecto relajante en el bosque donde llevaría a cabo el ritual. Sangre de demonio mil veces torturado Era un lugar sagrado para los druidas, donde las sacerdotisas se unían a la naturaleza y la Madre Tierra y veían el más allá. Piedra de jade, conexión con el Iluminario ¿Cuándo había comenzado la lluvia y el fuerte viento? Llévate al espíritu que maldijo a mi vástago con la sangre enemiga a su eterno descanso...

El viento amainaba en el bosque, pero nada ocurría que detuviera la tormenta irreconciliable. ¿Había perdido sus dones la noche de los fuegos? La naturaleza no se equilibraba en armonía con su ofrenda mística. ¿Acaso los dioses le habían negado su infinita sabiduría? Tomó el amuleto entre sus manos y acarició su piedra marrón. ¿Tendría que destruirlo para luego sacrificarse? La lluvia cayó con fuerza y el sonido del océano le susurró las palabras: maldita por siempre tu estirpe de impuro linaje...


The end.

19 noviembre 2017

Viking Aurora (I)


Nacerá un día de invierno El templo brillaba a la luz del crepúsculo de la sacerdotisa más poderosa con su silenciosa belleza de mármol consigo traerá la muerte y la deshonra La mujer se tocaba con suavidad el vientre sabiendo sangre y cielo lo que yacía impuro en sus entrañas... del rey vikingo que murió en el averno La semilla del guerrero enemigo sin descendencia ni miedo que venía a emponzoñar la tierra con su herencia...

Sus hermanas no podrían enterarse jamás de la verdad. Los fuegos de Beltayne eran su más sagrada tradición. Rosa, sándalo, jazmín y ámbar en el rocío de la noche para atraer a los buenos espíritus y la Madre Tierra. En lugar de ello, invocó a un antiguo rey vikingo que escapó del umbral entre los mundos para dejar su marca en su seno inocente para que su estirpe viera un nuevo amanecer en la tierra que a él le había sido negada por los guerreros druídas... 

Nacerá un día de invierno
consigo traerá la muerte y la deshonra


End part I

14 marzo 2017

De sphaera mundi


Y por fin llegó la noche... El monasterio estaba sumido en el más profundo de los silencios espirituales... Los corredores en penumbra con su fría piedra gris le daban la bienvenida iluminados por la luz de su candil, que brillaba fantasmagórica en medio de la oscuridad de la noche sin luna hasta que llegó a la biblioteca, donde podría coger aquel manuscrito bellísimamente ornamentado del que se había enamorado...

Pocos conocían su oscura existencia y el prior lo había prohibido a cuantos lo habían encontrado oculto entre los manuscritos y pergaminos del monasterio. Contenía saberes antiguos sobre astronomía, movimientos planetarios y eclipses, profecías y hechizos arcanos, y el prior decía que había sido escrito por el mismísimo Diablo, porque nadie podía haber escrito aquella herejía sin arder en los fuegos del infierno...

Y aún así lo mantenía entre sus sagrados muros, a salvo...

Se decía que posar la mirada sobre él era un signo fatídico de muerte. Los hermanos que habían osado abrir sus polvorientas hojas habían sido exiliados de la orden y condenados a ser ermitaños, muriendo de formas horribles en la soledad de los bosques. Sus cadáveres nunca habían sido hallados y la orden guardaba silencio al respecto. Sus cuerpos jamás fueron enterrados, por lo que sus almas vagaban en la oscuridad eterna y la perdición, paseando por las noches por el monasterio, según les habían dicho, sedientos de sangre y ánimas que llevarse con ellos a la condenación por sus pecados. Todo por haber escrito aquel volumen maldito hacía siglos, en latín, para que su palabra solo fuera entendida por cultos y sabios. Decían que leerlo era una auténtica pesadilla que portaba las sombras del inframundo a cualquiera que tan solo osara tocar sus hermosas cubiertas, pero él no lo creía. Por eso se encontraba allí, buscando el lugar idóneo en la escribanía para iluminar el libro con su vela sin que nadie pudiera verle y juzgar su menester. Su amor por la literatura y la escritura le llevaban a actuar de aquella forma temeraria, incluso aunque perdiera su alma entre aquellos muros de soledad. Por ello se escondió en el lugar más oscuro y lejano de todos, entre los tinteros y los pergaminos, y tocó aquel misterioso incunable. Lo abrió y comenzó a leer en silencio sin poder creer lo que veían sus ojos en su interior.

Las palabras más bellas y sabias que había leído jamás sobre las creencias de los filósofos antiguos y sus conocimientos acerca del mundo... Un precioso volumen sobre astronomía en el que se hablaba de eclipses, planetas más allá de los que se veían en las noches estrelladas, nebulosas y constelaciones. Las profecías que en él se contaban narraban el fin del mundo tal y como lo conocían, bajo una avalancha de hielo y fuego venida de los cielos. Sus hechizos no eran oscuros, sino que describían las fuerzas de la naturaleza... La sabiduría de aquel manuscrito cambió su perspectiva del mundo y decidió abandonar el monasterio para siempre. No podría vivir encerrado en sus muros por más tiempo sin contemplar la belleza que el mundo le ofrecía y todas las maravillas que poseía. Desde aquel momento recogió sus pocas pertenencias y vivió como un ermitaño en los bosques contemplando los cielos estrellados y enamorándose del mundo...


Dedicado a Laura, por su lado oscuro.

06 febrero 2017

Dunwich Macabre

El agua del mar entraba a raudales en la cueva y se deslizaba por sus muros de piedra oscureciéndolos mientras la tormenta creaba una atmósfera tenebrosa en aquel día grisáceo en el cual la ermitaña contemplaba el océano... Deseaba que sus aguas plomizas se llevasen la oscuridad que portaba su corazón, que la hundía en lo más tenebroso de su ser... Se sentía como una suerte de criatura maldita por la soledad y el miedo, que no querían apartarla de su lado... Ambos la requerían para sus diabólicos rituales, en los que su espíritu se perdía en la oscuridad de lo incognoscible... No recordaba la luz del sol ni las melodías de la naturaleza... Solo la tormenta, los rayos y el agua que se deslizaba sempiterna por los muros de piedra obnubilando sus sentidos abandonándola en las tinieblas... La lluvia se unía a las aguas del mar con su dulce caricia mientras éstas, saladas, acababan con su pureza en el ciclo eterno... A veces se sentía como el agua, movida por fuerzas omnipotentes en un inmenso oleaje interno... Y sin embargo permanecía allí, estancada, contemplando el océano sin moverse...

La tormenta arreciaba por momentos, así como por instantes el viento quería llevarla al interior de la cueva y descubrir los horrores que en ella se ocultaban... Temía encontrarse a sí misma y no poder volver jamás, perdida en la oscuridad de sus pensamientos en el océano de su existencia, en la maldición que todos portamos en nuestro interior y de la que no podemos ocultarnos sin acabar olvidando nuestros recuerdos...

Y entonces algo cambió en el ambiente... El viento procedía del interior de la cueva y quería arrastrarla en su terrorífico abrazo... Miró al océano por última vez... y sin pensarlo se dejó llevar por la cueva, por el agua que se deslizaba sin cesar por sus muros de piedra, que desprendían un misterioso atractivo ahora que sus ojos se habían acostumbrado a la penumbra de su interior...
Hacía frío y el aire se helaba... El viento la arrastraba por los laberínticos corredores y las galerías de roca gris oscuro... Su espíritu se perdía en las tinieblas y la lluvia, cuya tormenta reflejaba su propia tormenta interior, que nunca olvidaba que el silencio de la soledad y el miedo la querían para sí, para no volver a sentirse solos jamás. Y junto a ellos proseguía el camino hacia la profundidad de la cueva, en la que el agua no dejaba de fluir, hasta que vio cómo los muros se iluminaban en la oscuridad brillando con una luz angelical e indescriptible que jamás había visto en su mundo de tinieblas en el que solo reinaba aquella tormenta. Las voces de las sacerdotisas, que hacían eco en los muros de piedra olvidados, eran tan antiguas como el espíritu que en ella habitaba desde hacía una eternidad... Un espíritu fuerte y hermoso, capaz de iluminar la oscuridad más profunda y brillar en la tormenta más tenebrosa, como un rayo de esperanza en un mundo único y cruel destinado a la muerte, donde la lluvia y las aguas nos transportan al subconsciente, al corazón de la cueva que se encuentra en nuestro interior... Las voces de las sacerdotisas le recordaron su propia fortaleza espiritual, que nunca debía rendirse por fuerte que la tormenta se presentase, pues formaba parte de ella y su existencia y nunca podría escapar de su abrazo de oscuridad... Las sacerdotisas prosiguieron entonando sus dulces cánticos y aunque no podía verlas sentía su caricia, que se unía a la de la tormenta y las aguas en aquel lugar de luz que tanto había temido encontrar y que no estaba maldito como todo aquello que conocía en el exterior de la cueva, corrompido por la malignidad del océano de mentiras y las tinieblas de la esencia... Ya apenas podía sentir el agua y el eco de la tormenta, que la había olvidado liberándola de su encierro maldito mientras las voces de las sacerdotisas se convertían en lo único que podía oír en el lugar... Sus espíritus la reclamaron a su lado para no volver a la tormenta, para que la soledad y el miedo no volvieran a ser parte de su existencia, para que el océano y sus aguas no la encontrasen nunca más... Y se rindió a su frío abrazo dejando que sus enemigos y demonios interiores acabasen con su esencia...


Dedicado a los que sienten su oscuridad. 

09 enero 2017

Luna (Arctic Myths)


// Sentir la aurora boreal era una sensación única... Entre el firmamento cuajado de estrellas y el frío hielo polar... La nieve rodeaba el paisaje escarchado confiriéndole una belleza sobrenatural... Las frías aguas reflejaban las tonalidades del cielo en su movimiento eterno y su eterna quietud... Una unión espiritual entre el cosmos y la inmortalidad, anhelada desde los albores del tiempo por los seres que vivían en su esfera... // A través de todas las épocas y en todos los lugares del universo se conocía la leyenda de Aurora y Bóreas, los dos amantes del cielo, cuyo amor cruzaba las fronteras del tiempo hallando la iluminación que solo juntos podían alcanzar más allá del tiempo y del espacio, de las constelaciones y los secretos de la creación, de los misterios de la eternidad y los enigmas de la oscuridad y la luz en una dualidad perfecta que no pertenecía sino a ellos dos, destinados a estar juntos... Pero la perfección no existía en el firmamento en el que habían querido profesar su amor  durante siglos y los ojos que les contemplaban crear las luces del norte nunca les entendieron... // En la antigüedad su amor celestial se veía como un augurio negativo a pesar de su hermosura sin igual. Aurora y Bóreas tenían una hija, Luna, que se teñía de colores y se eclipsaba con los planetas y el Sol provocando augurios aún más oscuros. En aquellas noches el frío era más intenso, el cielo se despejaba y la nieve relucía reflejando a los amantes y su retoño, al igual que lo hacían las aguas. Y los mitos sobre el zorro ártico, que rozaba con su cola las montañas provocando chispas que se convertían en luces en el cielo, o las ballenas que pintaban las auroras con sus chorros de agua, e incluso las almas de los muertos que ascendían al cielo comenzaron a narrarse por todo el frío norte. // Los santuarios de hielo en honor a Aurora, Bóreas y la Luna comenzaron a erigirse por las tierras heladas, pero la Luna siempre fue el más venerado por su hermosura, su brillo y su presencia omnipotente en el firmamento. Las tonalidades de sus predecesores fascinaban a sus descendientes en la tierra, pues la Luna y el Sol tuvieron allí sus retoños, que heredaron los bellos paisajes de hielo. Y los oscuros augurios fueron olvidados en el misterio de la luminosidad de aquellas luces místicas que iluminaban la noche con su fulgor y que hacían brillar las estrellas y todo lo que abarcaba su frío manto de claridad. Y las noches y los días se hicieron eternos en las diferentes épocas del año para que la Luna y el Sol pudieran custodiar a sus hijos de hielo de los espíritus malignos que vivían ocultos en el frío del norte... // Y en la antigüedad se perdió el culto a la Luna porque los espíritus malignos con su poder hicieron que sus santuarios se llenasen de calidez. Sus voces trajeron consigo ignorancia y pérdida de sabiduría. La realidad se convirtió en leyenda y luego en mito. Los seres de hielo olvidaron a Aurora, Bóreas, la Luna y su consorte el Sol. Pero las luces del norte siguieron brillando en las oscuras noches árticas... //


Dedicado a Toñi, por su genio y sinceridad.

09 noviembre 2014

Circle of fear


Atravesó el pórtico de la iglesia solemnemente. Avanzaba por el pasillo con aquella figura inerte en brazos. Su esencia se derramaba a cada paso que daba y dejaba marcas carmesí con la huella de sus pisadas. Las vidrieras y los muros de piedra eran los únicos testigos de su agonía... Las velas rodeaban el altar del sacrificio y conferían una atmósfera siniestra y oscura al lugar. No creía que el perdón por aquel crimen sin resurrección pudiera volver ad me... Alcé su cadáver en mis brazos y lo situé en el altar dejando que la sangre lo cubriera. El miedo no volvería a poseerme porque había acabado con él y lo encerraría para siempre en aquel sagrado lugar de mi mente.

Utinam te haberem, mi amor caelestis. 



Dedicado a todos aquellos que anhelan conquistar el miedo.