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25 febrero 2018

Myst (Atlantis Evolution)


El misterio de la tumba de la sacerdotisa nunca sería descubierto... Sus enemigos jamás conocerían la verdad oculta tras su lápida... El cementerio perdido la honraba y guardaba sus secretos más profundos... Pero a veces los secretos no descubiertos pueden cambiar el destino...

La Atlántida yacía silenciosa enterrada en un mundo oceánico... Magia y tradición en sus muros derruidos por el paso del tiempo... Sus descendientes querían saber qué había sepultado su isla... Bajo el piélago se hallaba el enigma que pretendían resolver para seguir evolucionando y crear de nuevo su sabia civilización y su cultura, lejos de los hombres que solo sabían de guerra y destrucción... 

El nuevo mundo les esperaba en otro lugar aún desconocido... Solo la sacerdotisa podría guiarlos desde el más allá de la vieja Atlántida... Y si no encontraban su tumba en la inmensidad del mar quedarían desvinculados de su propia historia, perdidos en el olvido para siempre... 

La leyenda narraba que la tumba se encontraría en el templo atlante, dormida por toda la eternidad salvaguardando sus misterios inmortales... Nunca fueron capaces de hallarla, ni siquiera supieron si existía en realidad, y sus descendientes cayeron en el olvido de un mundo bárbaro...

Su historia acabó siendo un mito y sus logros magníficas leyendas que contar a unos herederos que jamás se reconocerían a sí mismos...


Dedicado a Veneranda, por su fortaleza.

17 septiembre 2016

Back to Atlantis







https://www.youtube.com/watch?v=4BjWm_dPx9c

El océano azul era inmenso y enigmático como el lugar que estaba buscando su corazón... Nadie conocía su existencia, pero sabía que se hallaba cerca. Podía sentirlo... Una figura elegante apareció entre los arrecifes, aunque se encontraban a gran profundidad. ¿Una sirena? La criatura lo miró y sin mediar palabra comenzó a alejarse, por lo que la siguió entre las frías aguas. Cuando se volvió al oír un sonido que le recordaba a una antigua melodía la vio. Las ruinas de la civilización perdida de la Atlántida ante sus ojos. Su belleza era indescriptible a pesar de que las algas se habían adueñado del lugar. Las columnas de piedra mostraban su grandeza de antaño y la hermosa arquitectura de sus mejores tiempos, cuando aún estaba en tierra. Las vidrieras permanecían sin resquebrajarse a pesar de la catástrofe que había provocado la desaparición de la isla hacía milenios. Un misterio oculto en la eternidad...
Tenía que encontrar el laberinto que según las leyendas yacía en las profundidades del palacio real y narraba en su interior el origen olvidado de aquella enigmática isla... Unos ojos azules como el océano que les rodeaba volvieron a mirarlo para después alejarse de nuevo entre las ruinas con gracilidad. Sus ojos verdes la siguieron entre las columnas y los arcos que parecían pertenecer al palacio, pues su estilo refinado era digno de la reina que siempre había regido en el maravilloso archipiélago... La bella sirena le mostró una tablilla de piedra inscrita y desapareció entre las aguas...

"Mientras el resto de la humanidad surge lentamente de la prehistoria, el pueblo oculto de Atlántida ya disfruta de una civilización clásica. Rica en esplendor y sofisticación, la isla descansa en el centro de uno de los mayores océanos del mundo y posee un volcán aún no extinguido. Desde el comienzo del tiempo, la diosa de la luna Ammu ha reinado sobre todas las cosas ayudada por su consorte Sa'at, el dios sol... Lo que ocurre en el cielo, ocurre en la tierra; las estaciones se suceden, pero el tiempo parece que se ha detenido. Las recientes generaciones de la isla no recuerdan por qué o cuando sus antecesores se asentaron en el archipiélago, no conocen su origen ni su historia. Da la sensación de que su población ha estado siempre allí, con sus leyes, tradiciones y costumbres. Atlántida no cambia..."

Apartó la mirada de la inscripción y se dio cuenta de que otra sirena le miraba fijamente desde la lejanía... Había algo en sus ojos oscuros que no sabía descifrar, un silencio que parecía proceder de las nieblas del pasado... La ninfa del agua sonrió leve y misteriosamente e inclinó su cabeza tratando de atraerle. Sus cabellos de diferentes tonalidades flotaron en el agua mientras le señalaba una puerta casi derruida... Sin saber cómo había llegado a su lado, atravesó el lugar y vio lo que parecían los restos de la torre de las sacerdotisas de la Luna. Un árbol aún vivo movía sus ramas con las corrientes de agua y los símbolos blancos de la madera labrada se conservaban narrando la historia escrita por las ondinas para que nunca jamás fuera olvidada. Una historia que le situaba como un dios Atlante, una figura antigua y venerada por las generaciones de la isla...

"Sa'at trató de domar a la bestia pero se vio atrapado por ella. Ammu venció a la criatura, devolviéndola a su guarida en las profundidades del océano cósmico..."

Sabía que existía la torre del Sol. La ondina le miró y se alejó mostrándole el camino. Tras avanzar por las frías aguas la encontró ante sí y algo olvidado hacía mucho tiempo despertó en su interior. Él era el desciente de Sa'at en el mundo moderno... Sin embargo su isla, su querida Atlántida se encontraba oculta en el fondo del mar, lejos del alcance de sus dioses, tan solo viva en el imaginario de la humanidad. Un cristal brilló entre las ruinas de la torre y lo tomó en sus manos, sintiendo algo muy especial en cuanto lo tocó. Un recuerdo de la antigua gloria del archipiélago y de la magia que había poseído, secreta para todos los que no fueran elegidos, tan solo conocida ahora por las sirenas y por él, el guardián del pasado... Si más se alejó del lugar custodiado por las ondinas sumido en el silencio...


Dedicado a los seres de Astralia, artísticos y únicos.

18 marzo 2016

Agua (Atlántida) (III)

I hear your whispers break the silence
and it calms me down
your taste on my lips, your salty kisses

La Atlántida, el reino de la mujer de agua, permanecía en silencio oculto bajo el océano. Era un mundo subacuático lleno de maravillas olvidadas y ruinas majestuosas de la antaño hermosa polis que llevaba su mismo nombre y que había desaparecido hacía ya tiempo del mundo moderno. Nadie conocía su verdadera antigüedad ni los secretos enterrados bajo sus aguas como ella, su custodia por la eternidad. Y nadie estaría destinado a conocerlos jamás, pues eran preciosos y frágiles como cristales que podrían quebrarse con la más sutil de las caricias...

They say I'm seeking up the danger
that one day you won't let me go 
(oh, I'll drown, you'll take me down)

La búsqueda de la iluminación y del conocimiento entre sus recuerdos era tan ardua como profundizar en sus místicas aguas. De cuando en cuando una corriente cálida atenuaba el frío que se había adueñado de su corazón, siempre en busca de lo desconocido. Sabía que la perdición no estaba lejos de aquel mundo abisal donde la visión parecía tan remota que la oscuridad cubría las imágenes que se creaban en su mente, inundada de voces, memorias y reminiscencias del pasado, tan vetustas como los muros derruidos de aquella fortaleza bajo el mar...

I need you Aquarius, enchanted I will have to stay
I feel you Aquarius, 'cause you the see set me free
you call to me Aquarius
(you call to me, you set me free)

El oráculo estaba cubierto de algas, que se movían al ritmo de las corrientes de agua, al igual que el palacio de la reina y su consorte y las ruinas del pueblo que estaba unido a él. La diosa penetró en el espléndido palacio y fue a la sala del trono. Las joyas y las constelaciones del mismo aún brillaban en su posterior. La reina tomó una estrella, una luna y un sol, y sonriendo casi en contra de su voluntad, prosiguió su búsqueda. Tras ello, pasó por la Galería Delfín, que parecía profetizar el destino acuático de la Atlántida desde tiempos inmemoriales...

I relinquish to you powers
from your grasp I just can't hide
I missed the danger I had to conquer
you made me feel alive

El palacio poseía una magnífica biblioteca, cuyas vidrieras rotas aún conservaban toda su belleza de antaño. Los pergaminos, manuscritos y volúmenes se deshacían en las aguas, a las que entregaban todos sus secretos escritos en tinta. La diosa recogió un pedazo de cristal irisado y se fue del lugar hacia la Torre del Sol. Tanto ella como la Torre de la Luna eran los antiguos miradores de la isla, y ocultaban galerías y pasadizos que unían su destinos con los del palacio. Erigidos por los antecesores y perdidos en el océano por la fuerza del volcán...

They say I have to be aware
that one day you won't let me go
(oh, I'll drown, you'll take me down)

Le encantaba aquel mundo cautivador y todos los enigmas que poseía. Desde la Torre de la Luna, contempló todas las maravillas que tenía en su poder y junto a ellas comenzó el ritual del deseo. Las aguas se movían al compás de su melodía perdida en el océano y los seres de aquella realidad se unieron a su danza efímera mientras las imágenes de Astralia que creaba la inmensidad del agua abrían el portal a un mundo hermoso jamás visto en el reino mortal de la realidad. No existía ni en los recuerdos ni en el imaginario de su pueblo, solo en su interior...

I need you Aquarius, enchanted I will have to stay
I feel you Aquarius, 'cause you the see set me free
you call to me Aquarius

Sentía la libertad de sentirse encadenada a aquel misterioso mundo acuático en el olvido. Las voces de las profundidades eran dulces y siniestras, y la atraían a su abismo y sus ruinas ocultas. Dejó que el sol, la luna y la estrella oscilasen con la cadencia del mar a su alrededor y se fijó en un pequeño reloj enterrado en la arena mientras movía el pedazo de cristal irisado entre sus dedos. Lo tomó en sus manos y suspiró. El tiempo de su mundo se había acabado. El trozo de cristal irisado brilló con la luminosidad del océano al igual que el sol, la luna y la estrella...

I long for you, Aquarius
I need to be with you again
I fear you, Aquarius
my destiny 'till the end

La Atlántida, el reino de la mujer de agua. Un mundo olvidado en el océano tras su decadencia donde se perdían los mortales en busca de los recuerdos de sus sueños más profundos. Sus enigmas nunca serían descifrados, pues pertenecían a la antigüedad, y sus secretos se perderían por siempre jamás en los océanos custodiados por la inmortalidad de las aguas. Su reino abandonado a la esencia de un recuerdo, del más sutil de los espíritus, cuya existencia para ella jamás sería olvidada... La reina de la Altántida se fundió en el agua y se desvaneció para siempre...


End part III

23 enero 2011

Venus Doom

Los rayos del sol iluminaban la hermosa isla dandole unos matices de indescriptible belleza. Razon y Corazon caminaban admirando el paisaje, que alternaba entre la espesura de una vegetacion exotica, roquedales y playas de fina arena en las que las olas rompian suavemente, ademas de producirse eclipses solares y lunares a plena luz. Unos brillos se extendian por el aire creando una atmosfera magica y dandole un aspecto de irrealidad, como si se tratara de un sueño. En busca de Imaginacion, decidieron subir al volcan que dominaba la isla, sabiendo que su dueña estaria alli.

- Me encanta tu nueva decoracion, ¿es Utopia? -pregunto Razon una vez la vio.
- Es la Atlantida. Pero tambien es Utopia -contesto Imaginacion con tono misterioso- creo que he encontrado mi esencia... Fantasia.

Un silencio cubrio la escena mientras Imaginacion sonreia y dibujaba en el aire haciendo que se formaran pequeñas nebulosas a su alrededor, que conformaron un universo a escala que se deshizo en una fina lluvia. Despues hizo brotar de algunos de los brillos un par de orbes gris-azulados y sonrio a Corazon, que se sonrojo y cambio su color a miel, tocando el turno esta vez de Imaginacion para sonrojarse.

- Razon y Corazon se han aunado en mi reino -comento mientras acariciaba uno de los plieges de su tunica purpura. Razon portaba una tunica azul y Corazon una carmesi.

Una suave brisa acaricio los cabellos de Imaginacion, que hizo brotar de sus dedos unas letras runicas que se unieron para formar un complejo simbolo en un lenguaje que solo ella podia entender. Contemplo el dibujo por un instante y lo convirtio en unos pequeños chorros de agua, que escribieron un pentagrama musical de un hermoso color verde.

- Ultimamente he estado muy inspirada... -dijo mirando significativamente a Corazon, que se sonrojo nuevamente y con un movimiento de mano creo una silueta que ambas se quedaron mirando.
- Tan Byronianas... -suspiro Razon, que podia sentir las emociones de aquellas dos con tanta fuerza como ellas mismas pero de forma mas racional.
- Es su culpa -rio Imaginacion señalando a la otra- yo solo le doy forma.
- Siempre, desde tiempos inmemoriales... -contesto Corazon- jamas encontrare mi esencia...
- ¿Ves? ya estas diciendo incoherencias.
- ¿Que? -pregunto Corazon al ver que Razon la miraba- es imposible no perderse... -contesto observando la silueta, que alternaba entre mirarla fijamente y dedicarle una amplia sonrisa.
- ¿Que tiene de especial?
- ¿Carisma?
- ¡No ese carisma! -dijo Imaginacion, que adivino hacia donde iba a dirigir la mirada Razon.
- Hay sentimientos inexplicables... la magia de sentirlos es... -dijo Corazon incapaz de acabar la frase, volvia a perderse en la mirada de la silueta.
- La Atlantida ya se esta hundiendo... y Utopia es un autentico misterio... ¿ocurrira lo mismo con Fantasia?
- Nunca en mi reino -dijo Imaginacion.
- Si, ya sabemos que en tu reino las tradiciones ancestrales se conservan.

Una mirada de Imaginacion basto para que Razon se arrepintiera al instante de lo que habia dicho, ambas sabian lo dificil que habia sido descubrir la formula del olvido. Imaginacion miro a Corazon, que seguia ensimismada contemplando la silueta que habia creado, y cuando noto que la miraban sonrio e hizo desaparecer la imagen, haciendo que el reino perdiera parte de su luz. Imaginacion les hizo un gesto y las otras decidieron que era tiempo de regresar. Cuando se quedo a solas, contemplo su hermosa Atlantida, la Utopia nacida de Fantasia. Habia superado sus propias fronteras.



Dedicado a Adrian, por los dobles sentidos.